La elección para elegir al próximo presidente de Bolivia se ha definido. Tras el jaloneo entre los partidos políticos y grupos indígenas, el Congreso del país aprobó una ley en la que determinó que los comicios deberán realizarse a más tardar el 18 de octubre.

El proceso para definir la elección ha estado rodeado de enfrentamientos entre las fuerzas políticas que respaldan a Jeanine Áñez, presidenta interina y los líderes del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido político del expresidente Evo Morales.

Con este proceso electoral se espera que Bolivia avance hacia la reconciliación de sus fuerzas políticas y ponga punto final a la crisis en la que se encuentra desde el 10 de noviembre del año pasado, cuando Morales presentó su renuncia a la presidencia después de una jornada de protestas en la que opositores acusaron que cometió fraude para permanecer al frente del país por un cuarto periodo presidencial.

En las últimas dos semanas, en Bolivia se registraron por lo menos 142 bloqueos en las principales carreteras por parte de grupos que respaldan a Evo Morales, de acuerdo con información que proporcionó a medios locales el viceministro de Régimen Interior, Javier Issa.

Tras la promulgación de la ley por parte del gobierno federal, los grupos de indígenas anunciaron que pararían las movilizaciones que mantenían en los nueve departamentos del país, y que impactaron la conectividad entre La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, lo que ocasionó que algunos productos comenzaran a escasear.

Elección de Bolivia para Evo

El proceso electoral en Bolivia fue suspendido dos veces debido a la emergencia sanitaria, por lo que grupos afines al exmandatario Evo Morales mantenían protestas para presionar a Jeanine Áñez a definir una fecha, tras acusarla de postergar la elección para permanecer en la silla presidencial.

Sin embargo, en el Congreso el MAS tiene una amplia mayoría, por lo que pese a los intentos del Movimiento Demócrata Social, partido político al que pertenece la presidenta, no lograron frenar la aprobación de ley que pone en la agenda la elección.

En tanto, la presidenta Áñez ha acusado en diversas ocasiones a Morales, quien está exiliado en Buenos Aires, Argentina, de interferir en los comicios.

No obstante, el favorito de la contienda es Luis Arce, candidato por el MAS, quien cuenta con una intención de voto de 41.9 por ciento, de acuerdo con el último sondeo realizado por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG).

En segundo lugar se ubica Carlos Mesa, candidato de la alianza Comunidad Ciudadana, con una intención de voto de 26.8 por ciento, seguido por la presidenta Áñez, quien tiene 13.3 por ciento en las preferencias

Esta intención de voto de Áñez está en línea con la opinión sobre su gobierno, dado que 59.8 por ciento de los bolivianos consideran que su gestión de la emergencia sanitaria ha sido negativa, mientras que 65.2 por ciento desaprueba su gestión económica.

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