66%

de los rusos
creen que las sanciones
de la UE tienen el fin
de humillar al país


”Nos dijeron  que habría una profunda crisis. Esto no ha sucedido. Hemos estabilizado la situación (...). No nos hablarán con ulimatums”

Vladimir Putin

Presidente de Rusia

Ni la crisis de Ucrania, ni las sanciones económicas que impuso la Unión Europea (UE), ni el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bajo el liderazgo de Estados Unidos (EU). 

Ninguno de estos factores merma la popularidad que el presidente Vladimir Putin tiene en Rusia, pues el mandatario se encuentra en uno de sus mejores momentos de aprobación.

El Centro Levada, una encuestadora rusa independiente, informó esta semana que 87 por ciento de los ciudadanos aprueban la gestión de Putin, según un sondeo de julio.

Esta cifra era del 89 por ciento el mes pasado.

El diario The Guardian reporta que su incremento de popularidad se debería a su estrategia en la crisis de Ucrania, como la anexión de la península de Crimea en marzo del 2014.

Tras este hecho, la UE impuso sanciones a funcionarios y sectores económicos clave en Rusia, como el financiero y el energético, pero esto le otorgó a Putin una herramienta de comunicación política efectiva, sugiere el medio británico.

De hecho, otra encuesta de Levada revela que 66 por ciento de los rusos creen que las sanciones occidentales tienen el fin de humillar y debilitar a Rusia, y 70 por ciento de la población piensa que el Kremlin debe seguir firme con su estrategia en Ucrania.

Además, 87 por ciento de los rusos apoyan la anexión de Crimea.

Pero esto no significa que los habitantes no resientan la recesión, pues 31 por ciento de los rusos creen que la situación económica es “mala” o “muy pobre” y 53 por ciento la consideran regular. 

Aun así, The Guardian informa que la popularidad de Putin es un obstáculo para los líderes europeos que quieren tranquilizar la influencia de Rusia.

Por ejemplo, cita el diario, el nivel de aprobación de la canciller alemana Angela Merkel están en 67 por ciento, el del primer ministro británico David Cameron está en 49 por ciento y el del presidente francés Francois Hollande en 28 por ciento.