"Acepté con reserva, con la responsabilidad y el sentido de la importancia y relevancia del desafío y aseguré que pondremos todo el empeño”

Matteo Renzi

Primer ministro italiano

Tras los estragos de Silvio Berlusconi y la renuncia del primer ministro Enrico Letta, los italianos esperan que el alcalde de Florencia, Matteo Renzi, salve al gobierno de la crisis.

El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, encargó ayer a Renzi, un joven de apenas 39 años, formar un nuevo gobierno.

El florentino, líder del Partido Democrático, podría convertirse en el primer ministro más joven de la historia italiana si logran formar una coalición que incluya a la mayor parte del espectro político, incluyendo al partido de Berlusconi, Forza Italia. 

Los medios europeos consideran que Renzi es prometedor por su falta de experiencia y su personalidad juvenil, que incluso comparan con el del ex primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair.

“‘Tiene la fuerza para tener éxito’, declara convencido el exinquilino de Downing Street, quien solicita a Europa ayudar completamente a Matteo”, reportó ayer La Repubblica. 

Pero el posible futuro primer ministro tiene promesas muy difíciles por cumplir, pues ha asegurado que hará una reforma al mes, dentro las que destaca la laboral, que buscará aliviar el 12.7 por ciento de desempleo que aqueja a Italia.

“En tres meses habrá reforma constitucional de la ley electoral, del trabajo, de la administración pública y del fisco, pero la elección del gabinete es complicada”, publicó ayer la revista italiana Panorama, que califica de ambicioso el plan de Renzi.

Tal vez pecan de ingenuos, pero los italianos necesitan creer en un héroe dantesco que los lleve del infierno al cielo.