Los demócratas quieren llevar al banquillo al presidente Donald Trump. Los legisladores dieron inicio al proceso de juicio político en contra del mandatario, a quien acusan de poner en peligro la seguridad de Estados Unidos por el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero.

Los demócratas presentaron una hoja de cargos en la que argumentan que Donald Trump amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en el cambio de Poderes y traicionó la confianza depositada en él como presidente. El único cargo que enfrenta el mandatario es el de incitación a la insurrección.

Esta acusación, con la que inicia el proceso para que el presidente enfrente un segundo impeachment, tiene el apoyo de 218 legisladores demócratas de 222 de los que integran la Cámara de Representantes. Este número es la mitad de los 435 representantes que integran el Legislativo, que requiere de dos terceras partes de votos a favor para iniciar el proceso.

57

por ciento de los estadounidenses desaprueban la administración de Trump

Monserrat Castillo, internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comenta que tras la elección del 3 de noviembre los demócratas son mayoría en la Cámara de Representantes, pero no son suficientes para llevar al juicio al mandatario, por lo que deberán hacer alianzas.

“El proceso podría avanzar más allá del 19 de enero, el último día de la administración trumpista. Los demócratas van a buscar que esto ocurra para inhabilitar al presidente Trump y anular su nombre de la boleta electoral de 2024, pero no podrán hacerlo solos y necesitarán el apoyo de algunos republicanos y eso no será para nada sencillo”, explicó la experta.

La votación para llevar a juicio al mandatario se realizaría el miércoles 13 de enero, siete días antes de que inicie la administración de Joe Biden, en una ceremonia en la que se ha advertido que el republicano no estará presente.

En tanto, Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, ya lanzó la moneda al declarar que los demócratas están listos para enjuiciar a Trump, no sin antes poner un ultimátum al vicepresidente Mike Pence que invoque la enmienda 25 de la Constitución y remover a Trump de la Casa Blanca, el cual caduca el 13 de enero.

Si Pence no responde al llamado de Pelosi, la Cámara de Representantes votará por un segundo impeachment, proceso con el que inhabilitarán al empresario como funcionario, lo que incluye una segunda Presidencia. Si esto ocurre, Trump será el primer presidente en la historia de Estados Unidos en enfrentar un juicio político dos veces en un mismo periodo.

El día después

El 6 de enero, antes del ataque al Capitolio, el presidente Donald Trump estaba muy seguro de que hubo fraude en las elecciones del 3 de noviembre de 2020. Un día después, salió a hacer frente al desastre que causaron algunos de sus seguidores y prometió que habría una transición tranquila, ordenada y sin problemas.

En tanto, las autoridades se han dedicado a realizar investigaciones sobre el hecho en el que cuatro personas murieron y, de acuerdo con los últimos informes, hay cerca de 80 personas detenidas y el número podría elevarse.

Si bien para algunos analistas lo ocurrido en el Capitolio está lejos de ser un Golpe de Estado, como se calificó en las primeras horas cuando las imágenes del asalto dieron la vuelta al mundo, deja claro que el presidente Trump logró sembrar la duda de la legitimidad del próximo presidente, por lo menos entre sus seguidores.

80

personas fueron detenidas tras el asalto al Capitolio

Esto va a significar que mientras Trump enfrentará un juicio cuyo proceso podría ir más allá de su administración y su destitución como presidente, Joe Biden va a tener que lidiar con las manifestaciones y el descontento de los 70 millones de personas que dieron su voto al republicano en la pasada elección, coinciden analistas consultados por Reporte Índigo.

Trump deja la Presidencia estadounidense con una aprobación de su gestión del 39 por ciento de la ciudadanía y con una descalificación del 57 por ciento. El 5 por ciento restante no quiso dar su opinión, de acuerdo con los últimos datos publicados por la consultora Gallup.

Por otra parte, para Juan Pablo Galicia, analista y consultor político, lo ocurrido durante el día de la certificación de Biden como ganador de la elección presidencial dejó claro el nivel de descontento, el cual podría ser mayor y hacerse notar el próximo 20 de enero, cuando el demócrata arribe a la Casa Blanca.


Va a seguir habiendo protestas. No parecería extraño que la siguiente gran manifestación sea el día de la toma de posesión de Joe Biden. Son los mismos terrenos, la misma zona. Está prácticamente cantado que pase

Juan Pablo Galicia

Analista y consultor político

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