Entre la libertad de expresión y la provocación, así describen los medios internacionales al humor de la revista francesa Charlie Hebdo, que ayer sufrió un atentado terrorista de manos de yihadistas.

Las amenazas contra la publicación han sido constantes, pues el semanario es famoso por sus caricaturas de Mahoma y de los radicales musulmanes. 

De hecho, en videos publicados en las redes sociales, se puede oír que los responsables del ataque dicen “hemos vengado al profeta Mahoma, hemos matado a Charlie Hebdo” justo después de perpetrar el ataque. 

En el 2006, las caricaturas satíricas de Mahoma alcanzaron fama internacional cuando se publicó una portada en la que aparece un dibujo del profeta con la frase: “es duro ser amado por idiotas”.

En el 2011, la revista publicó un número llamado “Charia Hebdo”, en referencia a la ley Sharia del islam, en el que Mahoma aparece en la portada con la leyenda: “Cien latigazos si usted no muere de risa”. 

Tras esa publicación, hubo un incendio provocado en las instalaciones de la revista. 

Agarran parejo

Pero la revista no sólo ha arremetido contra los musulmanes radicales.  

La portada también se ha burlado del conservadurismo del Papa Benedicto XVI, de la intolerancia de algunos cristianos hacia el matrimonio homosexual, de los judíos ultraortodoxos y de los presidentes Francois Hollande y Nicolás Sarkozy.