http://www.youtube.com/watch?v=Jg-UFP0e_ic

Es evidente que Jorge Mario Bergoglio, en su papel de líder de 1.2 billones de católicos en el mundo, está cimbrando la Iglesia. Tanto la popular como la cupular.

“La misión de la iglesia es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación”. Estas no son palabras de Bergoglio, provienen de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, figura igualmente controvertida, con la salvedad de que este murió asesinado de un balazo, mientras oficiaba misa en la capilla del hospital de la Divina Providencia de San Salvador, capital del El Salvador, el lunes 24 de marzo de 1980.

El documental “El cielo abierto” del prestigiado autor Everardo González (“La canción del pulque”, 2003; “Ladrones viejos”, 2007; “Cuates de Australia”, 2011) cuenta la historia de vida de este religioso, quien se autodenominaba: “La voz de los sin voz”.

Everardo presenta a Romero con curva de transformación, no solo en su teología sino en su personalidad. De ser un hombre que vivió varios años en paralelo a los poderes oligárquicos de El Salvador, impuesto por el Vaticano para apaciguar la guerra civil y mantener a raya a los teólogos de la liberación, cambió radicalmente tras el asesinato de varios sacerdotes por el régimen militar en el poder, entre ellos a su amigo el sacerdote jesuita Rutilio Grande.

Gracias al rescate de material de archivo –que incluye testimonios de personas que lo siguieron–, conocemos como la predicación de Romero se volcó en contra de la represión militar, la injusticia social; a favor de los pobres, la paz y la democracia.

González se basó en las homilías grabadas de Romero, en su diario y en sus cartas personales porque, asegura, era la posibilidad de conocer y sentir sus procesos emocionales.

El día anterior a su asesinato, por cierto Domingo de Ramos, Romero ofreció un histórico sermón con el que trazó su destino y en el que exigía al Ejército cesar la represión e incluso desobedecer a sus superiores: “Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios… Una ley inmoral nadie tiene que cumplirla”.

Cuando Everardo les mostró el primer corte a la Universidad de Notre Dame, institución que le encomendó el proyecto para promover la canonización de Romero, no les gustó el resultado. Les pareció tan radical e inaceptable que decidieron removerlo.

Con el trabajo ya realizado, el director peleó por los derechos de autor. Como resultado, “El cielo abierto” (México, 2011) está al alcance de todos en YouTube.

“Pensaron que la película atacaba a la Iglesia”, sostiene González. “Si no hubiera sido una figura que afectara intereses, no hubiera sido asesinado. Así funcionan a veces los reaccionarios”, comenta el realizador de “El cielo abierto”.