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Porcentaje de las personas que creen que debería permitírsele a Assange abandonar Gran Bretaña para el asilo en Ecuador, según encuesta de The Washington Post
El fundador de Wikileaks enfrenta una orden de extradición a Suecia por acusaciones de abuso sexual en el país nórdico
"El presidente (Rafael) Correa ve a Assange como un denunciante del status quo (…) y eso le gusta”
Grace JaramilloProfesora de relaciones internacionales en la FLACSO

Luego de que el fundador de Wikileaks se refugió en la sede diplomática en Londres el martes pasado, la polémica se desató entre los involucrados.

Julian Assange ya ha pedido asilo político a las autoridades ecuatorianas, según lo anunció el canciller Ricardo Patiño.

“Estoy agradecido con el embajador ecuatoriano y el gobierno de Ecuador por considerar mi solicitud”, dijo Assange en un comunicado.

Según autoridades de la embajada de Ecuador en Inglaterra, Julian Assange permanecerá en la sede mientras se revisa la petición de asilo.

El fundador de Wikileaks enfrenta una orden de extradición a Suecia por acusaciones de un presunto abuso sexual en dicho país.

El analista Alexander Main, del Centro de Investigación sobre Economía y Política con sede en Washington, dijo a la agencia AP que ayudar a Assange “más que defender la libertad de expresión es defender la transparencia, sobre todo a nivel de los gobiernos”.

¿Por qué Ecuador?

La interrogante surgió al momento de que circuló la información del resguardo de Assange en la sede diplomática ecuatoriana.

En entrevista para AP, Grace Jaramillo, quien es analista y profesora de relaciones internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, dijo que “el presidente (Rafael) Correa ve a Assange como un denunciante del status quo (…) y eso le gusta”.

Y es precisamente a Correa a quien entrevistó Assange hace un mes para la cadena Rusia Today, como reportó Associated Press.

Es por esto que existía con anterioridad un nexo directo entre el mandatario ecuatoriano y Julian Assange.

Australia, país natal de Assange, negó anteriormente el asilo político tras las acusaciones de abuso sexual en Suecia.

Por esto, el fundador del sitio de publicación de cables diplomáticos filtrados declaró que se vuelve imposible el retorno a su país y lo coloca en un estado de indefensión. 

Según Julian Assange, los medios lo han atacado continuamente, iniciando una guerra mediática en su contra tras hacer pública la información de diplomáticos estadounidenses.

Sin embargo, el diario The Washington Post declaró que detrás de esta petición de asilo político hay una serie de incongruencias del fundador de Wikileaks.

Pues, a pesar de que Julian evoca el derecho de la libertad de expresión, éste recibió apoyo financiero por parte de una cadena de televisión rusa asociada al Kremlin.

La intención era que Assange iniciara su propio talk show para la estación de televisión Rusia Today, la misma que ya le había dado el espacio para entrevistar a Correa.  

La estación televisiva está estrechamente ligada al gobierno ruso, que no tiene fama de ser imparcial en lo que a libertad de expresión se refiere. 

Otra de las críticas apuntó hacia la elección de Ecuador como lugar de asilo político.

Grupos de derechos humanos calificaron al país sudamericano como uno con los peores registros  en libertad de prensa en la región. 

Buscando refugio

La búsqueda de protección en sedes diplomáticas y la petición de asilo político no son nada nuevo.

El diario inglés The Guardian mencionó dos casos de larga duración de ciudadanos que se refugiaron en embajadas.

En 1956 el cardenal József Mindszenty, perseguido por la dictadura stalinista durante la Guerra Fría, se refugió en la embajada estadounidense de Budapest. 

Permaneció ahí durante 15 años hasta que pudo salir del país en 1971.

El otro caso es el de la familia Vashenko, quienes fueron perseguidos en Rusia por practicar la religión pentecostés. 

Pytor y Augustina Vashenko abandonaron Siberia para ir rumbo a la capital rusa con la intención de llegar hasta Israel y librarse del régimen.

Arribaron a la embajada de Estados Unidos en Moscú en 1978.

 Vivieron en el sótano de la sede diplomática por cinco años hasta que pudieron emigrar a Israel. 

Por último está el activista Chen Guangcheng, quien dribló a las autoridades chinas que lo mantenían bajo arresto domiciliario hasta llegar a la embajada norteamericana.

Wikileaks marcó un antes y un después en la política internacional de Estados Unidos y del mundo en general.

Mientras unos consideran víctima de una campaña en su contra por las repercusiones de Wikileaks, otros dudan de sus verdaderas intenciones.

El caso seguirá y esperaremos qué puede causar la decisión que otorgue el gobierno ecuatoriano a Assange.