Reporte Indigo

VENEZUELA

Donde hubo fuego, culpas quedan

151
Heridos
“Aquí los accidentes en años recientes han sido muy recuentes. Sólo esperamos que nos ayuden, con la explosión lo hemos perdido todo”
Esteban MosqueraHabitante de un barrio cercano a la explosión
"Todavía no contamos con elementos para determinar las causas del accidente, hay que esperar"
Luisa Ortega DíazFiscal general de Venezuela

El suplicio que vivieron los habitantes de las comunidades cercanas a la refinería de Amuay, en Venezuela, ha llegado a su fin.

Y es que el día de ayer se pudo acabar con el fuego que persistía en una de las refinerías con mayor producción de barriles de petróleo a nivel mundial.

Así lo anunciaron medios de comunicación nacionales y también el presidente Hugo Chávez, vía su cuenta de Twitter.

La noticia fue celebrada alegremente por los vecinos aledaños al complejo de refinerías, quienes recibieron el informe con una actitud de júbilo que contrastaba mucho con la destrucción que había dejado el accidente.

En días previos, autoridades venezolanas dijeron que era necesario primero mitigar las llamas para después conocer cuáles fueron las causas de la tragedia.

El incendio en el complejo de refinerías situado al occidente de Caracas llevaba cuatro días vigente y  se cobró la vida de 41 personas e hirió a 151 más.

El lunes pasado, la gobernadora del estado de Falcón Stella Lugo, precisó que el número de decesosa causa de las explosiones ascendía a casi medio centenar, en entrevista para la emisora venezolana de noticias Unión Radio.

No obstante, según cifras reveladas por AP, la cantidad de fallecidos era menor a las primeras especulaciones.

Los residentes en un barrio próximo a la refinería dijeron que no tuvieron ninguna advertencia antes de la explosión ocurrida en las primeras horas del sábado.

La fiscal general Luisa Ortega Díaz, por su parte, indicó el lunes: “Todavía no contamos con elementos para determinar las causas del accidente, hay que esperar.

“Hasta este momento no hay ninguna persona desaparecida, no tenemos ninguna información o recibo de alguna denuncia de que se tenga un familiar desaparecido”, agregó la fiscal en una conferencia de prensa en las instalaciones del Complejo Refinador de Paraguaná (CRP) en Falcón, a unos 500 kilómetros al noroeste de Caracas.

Díaz indicó que un equipo especial del Ministerio Público estará a cargo de la investigación de los hechos en articulación con la policía, las fuerzas armadas y expertos petroleros.

Detrás de este lamentable hecho, florecen especulaciones que apuntan negligencias por parte de las autoridades encargadas de la administración de la refinería e incluso pugnas dentro del poder que propiciaron el descuido del complejo petrolero.

Henrique Capriles, candidato a la presidencia venezolana por la oposición, también opinó al respecto.

“El Estado tiene que dar respuestas. Los venezolanos tienen derecho a saber qué pasó en Amuay”, afirmó Capriles al exigir a las autoridades una investigación “seria, responsable y transparente” del accidente.

El candidato presidencial criticó con dureza un comentario que realizó el domingo el presidente Hugo Chávez afirmó que “la función debe continuar, con nuestros dolores, con nuestros pesares, con nuestros muertos”.

El político de oposición aprovechó las palabras del presidente de Venezuela para lanzar una crítica a lo que él consideró una falta de sensibilidad.

“Nos parece irresponsable, insensible, de un ‘caradurismo’  gigantesco decir que la función debe continuar”, comentó Capriles.

Entre los pobladores de los sectores La Pastora y Alí Primera, aledaños a la refinería de Amuay, crecen las dudas sobre las explicaciones dadas por las autoridades acerca de las posibles causas del accidente en el Complejo Refinador.

Esteban Mosquera, de 31 años, habitante del sector Alí Primera, una barrio pobre que colinda con la playa de almacenamiento donde se produjo la explosión, está preocupado por la frecuencia de accidentes en la industria petrolera.

“Creo sinceramente que es imposible evitar un accidente. Y después de ésto estamos mucho más preocupados”, dijo a AP.

Agregó que quienes viven cerca de refinerías entienden los riesgos que ello implica, pero indicó que “aquí los accidentes en años recientes han sido muy frecuentes, pero habían sido leves, nada en comparación a esto… Sólo esperamos que nos ayuden, con la explosión lo hemos perdido todo”.

En la última década se han registrado numerosos accidentes y fallas en el CRP, integrado por las refinerías de Amuay y la adyacente Cardón que en conjunto componen uno de los sistemas refinadores más grandes del mundo.

Tales complejos son capaces de procesar diariamente unos 900 mil barriles de crudo y producir 200 mil barriles de gasolina, entre otros derivados del petróleo.

Posibles causas

Al menos dos docenas de fallas eléctricas, incendios y explosiones de baja intensidad fueron reportados entre los años 2003 y 2011.

El más grave de ellos ocurrió en enero de 2009, cuando un incendio en el área de tanques de Cardón dejó un saldo de al menos una decena de heridos.

El domingo Chávez afirmó que faltan determinar las causas, pero que no se puede decir por ahora que haya sido por falta de mantenimiento.

Pero críticos y expertos en el manejo de la industria petrolera afirman que las refinerías venezolanas acusan fallas y retrasos en el mantenimiento.

Otros sostienen que los problemas de seguridad se agudizaron como consecuencia de los despidos masivos que realizó el gobierno en la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).

Cerca de 18 mil empleados petroleros, que representaban 45 por ciento de la nómina de la empresa, fueron despedidos en 2003 por haberse sumado a un paro convocado por la oposición para presionar la renuncia de Chávez.

No fue hasta marzo cuando el gobierno logró restablecer la totalidad de las actividades de la corporación y elevar la producción de crudo.

Ivan Freites, presidente del sindicato de petroleros de Falcón, afirmó que han alertado repetidamente a la empresa sobre “la delicada situación” de seguridad en las refinerías por el cúmulo de fallas.

“Nosotros veníamos alertando que había una serie de eventos: incendios, paradas imprevistas de equipos, líneas que fugaban y que causaban la paralización total de la refinería”, dijo a AP en una entrevista telefónica.

Agregó que a principios de año informaron que la seguridad se encontraba en una situación muy delicada. “Eso era motivo de inmediatamente paralizar la unidad… la tragedia la han podido evitar”.

Después de apagar las llamas que afectaron al CRP, autoridades venezolanas tendrán que lidiar con el fuego de las críticas que vendrán a causa de lo que suponen, fue provocado por una negligencia.

(Con información de AP)

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