Los apoyos a la minería se van a reducir un 63 por ciento como consecuencia de las políticas de austeridad impuestas a raíz de la crisis

El pasado 23 de mayo comenzó un conflicto social que continúa hasta el día de hoy. Los protagonistas: los trabajadores del sector minero español, afincados principalmente en las provincias de Asturias y León. 

El motivo: rechazan la reducción del 63 por ciento en las partidas presupuestales de 2012 para la industria.

Esas partidas, conocidas como “los fondos mineros”, son recursos públicos que el Estado trasvasa a las Comunidades Autónomas productoras de carbón como compensación por el declive del sector.

Las razones

Un representante de minería del sindicato UGT (Unión General de Trabajadores), Víctor Fernández, en declaraciones a El País, dijo que calculaba que las ayudas se reducirán de 703 millones a 253 millones.

Esto porque, según concretó, las ayudas a empresas pasarán de 301 a 111 millones. Las correspondientes para infraestructuras, de 167 millones a 101,6 millones (un -39 por ciento). Las destinadas a proyectos empresariales, de 167 a 39 millones (un -76,6 por ciento). Las partidas para formación y becas bajarán de 56 millones hasta los 2 millones (un -99,96 por ciento). Y, por último, las de seguridad minera, que contaron en 2011 con 12 millones, desaparecerán.

Por estos motivos, los mineros de la cuenca asturiana y de la leonesa iniciaron el 23 de mayo cortes en las dos principales autovías que pasan por la región, la A-6 y la AP-66. El 24, siguieron con los bloqueos.

Dichas acciones se produjeron en un marco de una huelga de 4 días convocada por los dos sindicatos mayoritarios del país, CCOO (Comisiones Obreras) y UGT (Unión General de Trabajadores). Según los convocantes, la huelga tuvo un seguimiento total.

Los representantes de los trabajadores aseguran que los recortes afectan a 47 centros de trabajo de 5 Comunidades Autónomas y a un total de 8 mil trabajadores.

El coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, estimó que las políticas de austeridad en este sector ponen en peligro 12 mil puestos. 

Además, explicó que “en un país como España, que depende del exterior en materia energética, el carbón constituye una reserva estratégica, en la espera de que se consoliden las fuentes alternativas”.

Algunos medios elevan la cifra de personas que podrían ir al paro hasta 16 mil.

Para los mineros, además, estas medidas incumplen el Plan General de la Minería del Carbón 2006-2012 que estimaba el cese de actividad del sector para el 2018.

Las acciones

Las principales acciones de protesta que han realizado los mineros desde el 23 de mayo y desde el 1 de junio ininterrumpidamente han pasado por cortar autovías, autopistas, carreteras secundarias y vías de ferrocarril, tanto de trenes de pasajeros como de mercancías.

Para cortar las carreteras recurren a barricadas que hacen con neumáticos, árboles o muros de contención. 

Cuando se produce el enfrentamiento con los antidisturbios, éstos disparan pelotas de goma o lanzan botes de gas y los mineros, por su parte, se sirven de piedras, escudos hechos con los materiales que tienen a su alcance, petardos o cohetes que disparan a través de tubos para dirigirlos hacia los policías.

Pero éstas no han sido sus únicas acciones.

El lunes 21 de mayo varios mineros se encerraron en un pozo de El Bierzo. El 28, les secundaron 5 en la localidad de Candín (a 600 metros de profundidad) y 5 en la de Santiago (a 500 metros de la superficie). El lunes 4 de junio, 6 mineros se encerraron en la Diputación provincial de León. Ayer, 4 más se encerraron en el Ayuntamiento de la localidad asturiana de Cangas del Narcea.

Unos días antes, el 30 de mayo, CCOO y UGT convocaron una huelga indefinida en la minería del carbón que se inició dos días después, el 1 de junio. La decisión se anunció un día después de que tuviera lugar una reunión con el Secretario de Estado de Energía, Fernando Martí, en el marco de la comisión de seguimiento del Plan del Carbón, en la que no se alcanzó ningún acuerdo.

Además del paro total de algunas cuencas mineras desde el 23 de mayo y de la huelga indefinida, hubo dos marchas significativas. 

La primera tuvo lugar el jueves 31 de mayo, cuando los mineros fueron hasta Madrid para asistir a una manifestación que finalizó en el Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Se produjeron enfrentamientos al final. Hubo dos detenidos y varios contusionados, entre ellos, 3 manifestantes, 4 agentes y 2 periodistas. 

Según la Policía, el número de manifestantes estimado fue de 5 mil. Según los sindicatos, fueron 12 mil. Llegaron a tirar petardos frente al Ministerio.

El 13 de junio, se desarrolló la otra, en León. Miles de personas se manifiestaron por la noche, con cascos de minero con sus correspondientes linternas encendidas, y fueron hasta la Diputación Provincial, donde estaban encerrados 6 mineros desde el día 4.

En la noche del domingo 3 de junio al lunes 4, se sumaron a la paralización transportistas de viajeros por carretera y de mercancías, aunque estos últimos lo hicieron de forma más parcial. 

En algunas ciudades se quedaron sin autobuses, dejó de funcionar el transporte escolar y el servicio regular y suprarregional operó muy poco.

El 5 de junio tuvo lugar otra acción simbólica. Un senador del PSOE, Ibán García del Blanco, intentó entregar un casco de minero al Presidente Mariano Rajoy durante una sesión del senado. 

Sin embargo, los escoltas se lo impidieron. El senador explicó que, a su juicio, con 200 millones de euros se podría salvar la vida de 15 mil familias.

Al día siguiente, en la sexta jornada de huelga indefinida, representantes de sindicatos mineros se encadenaron frente a la puerta del Ministerio de Industria después de que, al intentar entrar a la Mesa de Seguimiento del Plan del Carbón del día 6 entre industria y sindicatos, les anunciaran que sólo permitirían entrar a un miembro de cada federación. 

Según el secretario general de CCOO de Asturias, Antonio Pino, hasta ahora siempre habían entrado las delegaciones al completo. 

Como respuesta, decidieron no entrar y CCOO y UGT convocaron una huelga general para el día de ayer en todos los sectores de las comarcas mineras de Asturias, Castilla y León y Aragón. 

La noche del lunes 11 se produjeron ataques a las sedes centrales del PP en Oviedo, Mieres, Laviana, Siero y Aller.

Los ataques se hicieron con pintura negra, huevos y rompiendo cristales. 

En el municipio de Aller introdujeron un saco de carbón como hecho simbólico. 

Por último, el 13 de junio se desalojó a un grupo de mineros del Congreso de los Diputados que habían entrado como parte de la tribuna de invitados. Pretendían llevar sus reivindicaciones y el conflicto y lo hicieron portando unas camisetas en las que podía leerse “No al cierre de la minería”. Fueron desalojados pero recibieron aplausos del PSOE y de Izquierda Plural.

También ese mismo día 53 mineros partieron de la localidad de Ariño, en Teruel, hacia Zaragoza. En lo que se conoce como “la marcha negra” caminaron 20 kilómetros durante 5 días para conseguir que los senadores aragoneses den su apoyo a las modificaciones de los presupuestos.

El parte –a día de hoy– es de, al menos, 22 detenidos y varios heridos, entre ellos también policías y periodistas. 

Batalla campal
Enfrentamiento entre mineros y Guardia Civil

Misiles caseros
Trabajadores se enfrentan con cohetes

Pozo Sotón
Enfrentamientos cerca de una mina emblema