"Si nuestro país fuera una persona, sus familiares la llevarían a un psicoterapeuta que le ayudara a discriminar entre sus fantasías y su situación objetiva”

Almudena Grandes

Escritora y columnista de El País

Ayer, una noticia relacionada con los escándalos de corrupción que se han sucedido en el Estado español tornó la situación surreal.

 Luis Bárcenas, el extesorero del Partido Popular gobernante al que se descubrió una cuenta en Suiza de 22 millones de euros cuando se acogió a la amnistía fiscal, el mismo que habría estado pagando sobresueldos a toda la cúpula del PP durante años y el mismo que habría estado cobrando un sueldo y cotizando a la seguridad social incluso después de haber abandonado su cargo oficialmente en marzo de 2010, demandó a la formación representada por las gaviotas –el PP– por despido improcedente.

Según reportó El País, Bárcenas ahora sostiene que trabajó para los populares como asesor desde marzo de 2010 hasta el pasado 31 de enero, cuando fue dado de baja sin su consentimiento. Durante ese tiempo recibió “21 mil 300 euros brutos al mes, incluido el prorrateo de las pagas extraordinarias”.

La secretaria general del PP explicó que en marzo de 2010 los servicios jurídicos del país habían “pactado” con Bárcenas una “indemnización por despido diferido”, algo que la legislación laboral vigente no permite sin una sanción grave.

El lunes el extesorero entregó su pasaporte a la Audiencia Nacional porque la justicia consideró que había riesgo de fuga.