Una ciudad en el sur de China suspendió este domingo su servicio de trenes y autobuses, cerró cines y bares y pidió a sus habitantes no salir de la localidad luego que se detectara un brote de coronavirus en la zona.

La medida surgió en Putian, una ciudad de 2.9 millones de habitantes en la provincia de Fujian al sur de Shanghái, por lo que sólo se permitirán los viajes estrictamente necesarios.

Aunado a ello, las autoridades señalaron que los que deseen abandonar el área metropolitana deben tener una constancia de dar negativo al virus en las últimas 48 horas.

Asimismo, si bien China logró controlar los casos de coronavirus a principios de 2020, en las últimas semanas ha registrado nuevos brotes de la enfermedad a consecuencia de la variante Delta, que de acuerdo a las autoridades fueron llevadas al país por personas que provenían de Rusia, Birmania y otros países.

Por su parte, la ciudad de Putian reportó 19 contagios locales nuevos en las últimas 24 horas, de acuerdo a la Comisión Nacional de Salud.

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Los primeros casos se reportaron en estudiantes del condado de Xianyou, aunque expertos señalan que el brote se originó en el padre de uno de ellos que había vuelto de Singapur, aunque el diario Global Times declaró que el viajero estuvo 14 días en cuarentena y posteriormente se sometió a una prueba la cual resultó negativa.

Tras dar positivo el viernes pasado, los habitantes de las aldeas cercanas recibieron órdenes de no salir de la localidad para evitar exponerse a un contagio del virus.

Hasta la fecha China ha reportado 95 mil 199 casos de COVID-19 y 4 mil 636 fallecimientos por la enfermedad desde el inicio de la pandemia.