La legislación suiza que permite un horario cómodo para los trabajadores incluye también a sus fuerzas de defensa aérea.

La semana pasada, pilotos italianos y franceses tuvieron que intervenir en el caso de un avión secuestrado de Ethiopian Airlines que intentaba aterrizar en Ginebra porque la Fuerza Aérea Suiza aún no iniciaba su jornada laboral.

El copiloto secuestró la aeronave para solicitar asilo político al llegar a Suiza el pasado 17 de febrero a las 6:02 horas, casi dos horas antes de que las bases aéreas suizas comenzaran sus labores.

“La noticia comenzó a circular por las redes sociales antes de llegar a los medios de comunicación convencionales”, reportó este domingo El País.

“Poco a poco se fue abriendo paso el rumor de que un avión de línea había sido secuestrado y que había piratas del aire en la pista del aeropuerto de Cointrin, en Ginebra, que se cerró al tráfico”, agregó el diario español.

Ante las burlas en las redes, el Gobierno de Suiza argumentó que la defensa aérea está limitada por motivos de presupuesto.

“Suiza no puede intervenir porque las bases aéreas están cerradas en la noche y en el fin de semana. Es una cuestión de presupuesto y empleados”, expresó la portavoz Laurent Savary a la agencia AFP.

Como parte de convenios que Suiza mantiene con Italia y Francia, las fuerzas armadas de estos países resolvieron sin repercusiones la situación del avión secuestrado.

Y aunque el Gobierno suizo quiere invertir más de 3 mil millones de dólares en 22 aviones militares hechos en Suecia, el 53 por ciento de los ciudadanos está en contra de que se realice esta compra.