De luto por la muerte de decenas de expertos dedicados a la lucha contra el Sida, pero con la esperanza de salvar a las más de 35 millones de personas infectadas por el VIH, científicos de todo el mundo compartieron ayer los resultados de un estudio alentador.

La píldora Truvada, ingerida por personas en alto riesgo de contraer el virus, acaparó la atención de los asistentes. 

Aunque estudios realizados desde 2010 han comprobado que tomarla a diario ayuda a reducir el riesgo de infección, recientemente antiguos participantes fueron estudiados por otros 17 meses y el resultado fue más positivo.

Los nuevos datos, basados en mil 200 hombres homosexuales y mujeres transgénero que tomaron la medicina durante dicho periodo, mostraron que la píldora es efectiva incluso si la persona no toma algunas dosis. 

Según el estudio publicado por la revista británica Lancet Infectious Diseases, ingerirla dos o tres veces por semana también ayudó a reducir el riesgo.

“Estamos alentados. Existe una demanda, hay tolerancia de dosis olvidadas. Y es segura”, dijo el doctor Robert Grant, líder de la investigación, reportó The Associated Press (AP).

Antes de dar las buenas noticias, la comunidad reunida rindió homenaje a los científicos que viajaban a bordo del avión de Malaysia Airlines que se estrelló en Donetsk (Ucrania). Aunque no se ha confirmado la cifra, se habla de que cerca de un tercio de las 298 víctimas mortales se dirigían al congreso en Australia.  

De acuerdo con un artículo publicado por The Independent, la cura del Sida puede haberse perdido con estas muertes.

Condón y píldora 

 Los expertos reconocen que el condón sigue siendo la mejor forma de prevenir la transmisión del VIH, sin embargo consideran que ahora la píldora Truvada debe estar disponible para personas en riesgo para que las relaciones sexuales sean más seguras.

Contrario a lo que temían algunos funcionarios de salud, los participantes del estudio no optaron por dejar de usar preservativos, ni tampoco se registró un aumento de enfermedades de transmisión sexual.

Truvada –una combinación de dos medicamentos, tenofovir y emtricitabina, hecha por Gilead Sciences Inc– ya se vende para tratar el VIH. Según Grant, su precio al mayoreo es de 800 dólares al mes en Estados Unidos, pero existen versiones genéricas disponibles en otros países, en donde el precio desciende a hasta 31 centavos por día.