Francia cuestionó ayer la decisión del gobierno de Turquía de detener a 42 periodistas de aquel país, en el marco de las represalias de las autoridades turcas contra diversos sectores tras el reciente golpe de Estado fallido ocurrido en el país otomano.

En una breve declaración, la cancillería francesa consideró que “las medidas tomadas por las autoridades turcas, tras el intento de golpe de Estado, no deben comprometer el Estado de derecho y el ejercicio de las libertades fundamentales” en aquel país.

“Sobre todo la libertad de prensa no debe ser comprometida” por las medidas tomadas, subrayó el ministerio francés de Asuntos Extranjeros en su declaración.

De acuerdo con medios franceses e internacionales, el gobierno de Turquía ordenó en las últimas horas la detención de 42 reporteros en el marco de las medidas adoptadas tras el intento de golpe de Estado por parte del Ejército.

La medida fue criticada duramente por la Comisión Europea (CE), el considerado Poder Ejecutivo de la Unión Europea.

El presidente de la Comisión, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, declaró a una televisora pública francesa que medidas como esta indican que “Turquía, en su estado actual, no ésta en condiciones de convertirse en un Estado miembro de la Unión Europea.