Los Gobiernos de Australia y Canadá implementaron algunas normas sanitarias a los viajeros provenientes de China para prevenir más contagios de COVID-19.

De acuerdo con las autoridades australianas, será a partir del 5 de enero que todos los pasajeros que hayan llegado del gigante asiático, Hong Kong o Macao, deban presentar una prueba negativa del coronavirus realizada en los días previos a su llegada.

Por su parte, Canadá anunció, a través de un comunicado, medidas similares que también entrarán en vigor el próximo jueves.

Al igual que esos gobiernos, las administraciones de Estados Unidos, Gran Bretaña, India y Japón decidieron imponer medidas más estrictas a los viajeros chinos ante la preocupación de la propagación de nuevas variantes del virus.

El mes pasado se dio a conocer el alza de contagios de COVID en China debido a la flexibilidad de sus medidas sanitarias. El gobierno del presidente Xi Jinping tomó esa decisión por las manifestaciones sociales en su país.

En noviembre, miles de ciudadanos chinos salieron a las calles para exponer su inconformismo por las estrictas medidas sanitarias, como el testeo cada tercer día para acceder a lugares cerrados y el confinamiento obligatorio si se registraban contagios.

Las autoridades chinas habían anunciado que a partir del 8 de enero los viajeros procedentes del extranjero ya no tendrían que hacer cuarentena a su llegada al país, lo que allanó el camino para que la población volviera a salir de su nación.

Hong Kong se está preparando también para el final de sus medidas sanitarias, sin embargo tiene previsto reanudar los controles fronterizos el 8 de enero, según lo aseguró Eric Chan, jefe de seguridad del territorio.

En China, la flexibilización de las restricciones permitió que los residentes celebraran el Año Nuevo en reuniones multitudinarias que estuvieron prohibidas durante la pandemia, a pesar del aumento de los contagios en gran parte del país.