Corea del Norte es un país en malas condiciones económicas, pero dotado de un importante armamento nuclear, y ha estado aislado del mundo desde enero de 2020, cuando cerró sus fronteras para intentar protegerse del virus SARS-CoV-2.

Esta medida se impuso a pesar de que aumentó la presión del país para mantener su economía a flote tras las sanciones internacionales impuestas a raíz de su programa de desarrollo nuclear con fines militares.

Actualmente, por temor a que su delegación de deportistas se contagie de COVID-19, Corea del Norte tomó la decisión de retirarse de los Juegos Olímpicos de Tokio, pese a los esfuerzos de los organizadores por mantener a flote la celebración del evento deportivo en medio de la pandemia.

La decisión, emitida por la directiva del Comité Olímpico Norcoreano, se hizo pública el día de ayer a través de la página Sports in the DPR, dirigido por el Ministerio de Deportes.

El anuncio llegó días después de que se registrara un éxodo masivo de extranjeros, diplomáticos y personal humanitario, debido a la escasez de suministros y a las restricciones en la vida cotidiana impuestas para detener la propagación del virus, así lo dio a conocer en un comunicado la embajada de Rusia en Pyongyang.

En el reporte se detalló que permanecen 290 expatriados en Corea del Norte, entre ellos, nueve embajadores y cuatro diplomáticos, luego de que el personal extranjero que trabajaba para distintas ONGs y organizaciones humanitarias abandonaran el país.

“No todo el mundo puede soportar la severidad de las restricciones totales sin precedentes, la acuciante escasez de suministros de primera necesidad, incluyendo medicinas (y) la falta de oportunidades para resolver los problemas de salud”, afirmó la embajada.

Cierre de fronteras de Corea del Norte

Las fronteras de Corea del Norte llevan meses bloqueadas como parte de los esfuerzos del régimen de Kim Jong Un para mantener a raya la propagación del COVID-19.

Decisión que dejó varados a los pocos diplomáticos que operan dentro de Pyongyang.

A su vez, la aerolínea estatal norcoreana Air Koryo que opera vuelos desde Vladivostok, en el este de Rusia, también está suspendida desde hace meses, por lo que, aparentemente, salir de Corea del Norte es bastante difícil.

Para inicios de febrero de 2021, Corea del Norte no había reportado, oficialmente, ningún caso de coronavirus a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, pactó recibir 1, 992,000 unidades de vacunas de AstraZeneca y Oxford a través del fondo COVAX, según lo indicó el informe de distribución provisional del mecanismo global, aunque los medios del hermético país no hicieron pública esta información.

En agosto de 2020, el régimen publicó un decreto en el que reconocía que muchos norcoreanos salieron y llegaron continuamente de China ilegalmente durante el inicio de la pandemia, por lo que emitió la orden de disparar a matar a todo el que se acercara a zonas fronterizas.

De este modo, dichas acciones sumadas a las medidas de la OMS, el cierre de colegios, la restricción –aún más dura de lo habitual– para la movilidad geográfica o el uso de mascarillas, indican que el virus está bajo control en el país más aislado del mundo, de acuerdo con la agencia EFE.

Hackeo de Pfizer

A mediados de febrero, autoridades de Corea del Sur acusaron al país vecino de intentar robar información sobre la vacuna contra el COVID-19 de la farmacéutica Pfizer.

El Servicio Nacional de Inteligencia de Seúl “nos informó que Corea del Norte trató de obtener tecnología relacionada con la vacuna y el tratamiento contra el COVID-19 utilizando la ciberguerra para hackear a Pfizer”, dijo el diputado Ha Taekeung a medios locales.

Cabe destacar que Corea del Norte es conocida por tener un ejército de ciberpiratas con gran entrenamiento para atacar compañías e instituciones de otras partes del mundo.

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