Hace dos años, el virus del COVID-19 generó una preocupación en la mayoría de las personas a nivel mundial, debido a que en ese entonces no existía una alternativa comprobada que protegiera su salud.

Sin embargo, con el paso del tiempo, fueron las vacunas las que brindaron mayor seguridad, siendo hoy una de las pocas opciones para reforzar el sistema inmunológico, algo que aún no tienen asegurado millones de personas en el mundo, principalmente en América Latina y el Caribe.

Tomando en cuenta ese escenario, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá decidieron agregar a su lista de metas dentro de la novena Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN) brindar vacunas a los Estados de la región sur que más las necesitan.

“Así como Estados Unidos compartió vacunas con Canadá y México al comienzo de la pandemia, y desde entonces México y Canadá han donado a otros países, las tres naciones ahora actuarán juntas para proporcionar donaciones que ayudarán a cumplir con la vacuna insatisfecha de la región de América Latina y el Caribe”, se detalló en un comunicado en conjunto.

Y aunque en el oficio no se estableció una fecha concreta en la que comenzarán a donar las dosis contra el SARS-CoV-2, se prevé que esa promesa se concrete en el corto y mediano plazo debido a la facilidad con la que se puede propagar el virus, y con el fin de no aumentar la lista de contagios y muertes en el continente.

De acuerdo con datos recopilados por Our World in Data, al pasado 18 de noviembre entre los países latinos y caribeños que menos dosis han aplicado están Granada, con 39 mil 245; Haití, con 104 mil 920, y Bahamas, con 143 mil 726.

Así también, le siguen Estados como Barbados, con 152 mil 95 personas inmunizadas; Belice, con 226 mil 60, y Trinidad y Tobago, con 635 mil 352.

El maestro Óscar Abad, académico e internacionalista de la UNAM, opina al respecto que la decisión por parte de los Estados norteamericanos es una acción muy acertada, ya que están dando el mensaje de que la pandemia es un problema global que solamente podrá resolverse con una cooperación en todos los niveles.

Te sugerimos: América del Norte, el reencuentro de los tres amigos

“Es muy importante que esta región que ha logrado tener un buen registro de ciudadanos vacunados pueda hacer lo propio y ponga un grado de apoyo al resto de los países que por circunstancias de infraestructura o económicas, no han tenido la posibilidad de brindarles las mismas garantías a sus ciudadanos”, asegura.

De igual manera, apunta que con estas acciones no sólo América del Norte podría convertirse en una región segura y próspera, sino también los países de Centroamérica y del cono sur de América Latina.

En ese sentido, el también académico de la Universidad Anáhuac remarca la importancia de que otros países no dejen de brindar la misma ayuda, la cual puede realizarse de manera conjunta como lo planea América del Norte y no sólo de forma aislada.

“Esperemos que estas circunstancias sirvan como ejemplo para que en otras regiones, sea Europa, Asia, u Oceanía, puedan seguir los pasos de esta buena práctica, y en esa medida podamos salir adelante todos juntos ante las dificultades de esta crisis sanitaria”, dice Abad.

El objetivo económico de la CLAN

Al enviar dotaciones de vacunas contra el COVID-19 a los Estados latinos y caribeños que más las necesitan, los países de América del Norte no sólo intentarán ser parte de la protección sanitaria de la región, sino también económica.

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una pandemia, la mayoría de los países tuvieron fuertes golpes en el sector económico, debido a que el turismo disminuyó y cientos de comercios tuvieron que cerrar como medida de prevención.

Gracias a las vacunas, la reapertura de los espacios turísticos y de compra-venta han regresado en ciertos países, abriendo también las ofertas de empleo que llegaron a perderse.

“Es muy bueno que estos tres países estén en la posibilidad de tender la mano y ofrecer estos apoyos, porque también van empujando la reactivación económica que finalmente nos da mayor bienestar y prosperidad”, dice el maestro Abad.

Por otro lado, sostiene que las acciones por parte de los líderes norteamericanos hablan bien no sólo de su trabajo en conjunto, sino también de su papel individual, principalmente de México, que ya ha protagonizado distintos actos de diplomacia en su historia.

“Sí se nota un liderazgo importante y constructivo por parte de México en estas acciones. Creo que este país es el que lleva la voz de América Latina y el Caribe a Estados Unidos y Canadá por la cercanía cultural que siempre hemos compartido”, opina.

De igual manera, se reconoce el papel de Estados Unidos y su presidente Joe Biden, quien con estas apuestas demuestra su interés por ir sumando más puentes con otros Estados, y no muros como en anteriores administraciones.