En Haití, el asesinato del expresidente Jovenel Moïse sigue siendo un caso sin resolver, originando múltiples detenciones y señalamientos.

Como es el caso de John Joël Joseph, un exsenador y opositor haitiano que fue capturado el sábado pasado por las autoridades de Jamaica al estar relacionado con el magnicidio.

Según la policía jamaiquina, John arribó a su territorio junto a su familia desde diciembre de 2021, supuestamente para mantenerse en incógnita por las acusaciones que estaban en su contra: asesinato, tentativa de asesinato por las balas que recibió la primera dama, Martine Moïse, el día de los hechos, y robo de armas.

De acuerdo con un informe publicado por la Policía Nacional de Haití, parte de los señalamientos contra el opositor se ratificaron al percatarse de que era el responsable de alquilar cuatro vehículos utilizados por un grupo de exsoldados colombianos que atacó la residencia de Moïse en julio pasado, y por encontrar varias armas de fuego dentro de tu casa.

Hasta el cierre de esta edición, aunque no se dio a conocer una declaración oficial de parte del detenido, sí de distintos personajes que aplaudieron el arresto de John. Como el exprimer ministro Claude Joseph, quien al percatarse de la noticia se dijo encantado de ver los frutos que él realizó durante su mandato.

“Estoy encantado de ver que el esfuerzo internacional que lancé como canciller y primer ministro sigue dando frutos. El arresto de John Joël Joseph demuestra que no habrá escondite para quienes están directa o indirectamente involucrados en el asesinato del presidente Moïse”, compartió.

Así también, el actual primer ministro, el doctor Ariel Henry, dio el visto bueno a los últimos hechos, dejando en claro que con su gobierno ningún otro culpable escaparía de la justicia.

Con esta nueva detención, se espera que las autoridades haitianas se acerquen más a lo que realmente ocurrió la noche del 7 de julio en Puerto Príncipe, gracias a la versión que dé del exsenador y a los nombres que pueda soltar, algo que ya hizo Mario António Palacios, un exmilitar colombiano que fue enviado a Estados Unidos, donde está en espera de una audiencia por estar relacionado con la muerte de Moïse y el asalto a su casa.

Pero mientras eso ocurre, se prevé que sea la imagen social y política de John Joël Joseph la que vaya en descenso por su situación actual, así lo asegura el doctor Fernando Neira Orjuela, miembro del Centro de Investigación sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM.

“Es muy delicada la situación para este político, porque en primer término se trata de toda la destrucción de su carrera. Si llega a ser juzgado, entonces eso le pega como persona, indirectamente al partido al cual pertenece, pero también a esta clase de política opositora”, sostiene.

Además, agrega que al darse a conocer las actividades ilícitas a las que ha estado relacionada la oposición en Haití con tal de quitar a alguien del poder, ello deja ver que se trata de un sistema político deteriorado que además lleva a la gente a salirse de lo que se conoce como un movimiento político tradicional.

“Con esto, los opositores en Haití quedan desconfigurados como representantes, pierden legitimidad como actores relevantes para tomar el liderazgo del país, porque ¿quién tiene la capacidad ética, moral, política e ideológica para presidir a un Estado como este cuando lo que hemos visto es que los actores políticos están dispuestos a tomar cualquier tipo de actitud con tal de derrocar a un presidente?”, cuestiona.

De cara a la oposición

Con la situación actual registrada en Haití, en medio de una investigación sobre el asesinato de un expresidente y la inseguridad que ese hecho ha desatado, ha sido el primer ministro Ariel Herny quien ha intentado calmar el panorama político y social de su país.

Ayer, por ejemplo, emitió un mensaje a la oposición que sigue latente en el Estado, reafirmando que era deber de todos los haitianos dejar de lado sus ambiciones partidistas inmediatas, y en lugar de eso poner en marcha la creación de un entorno seguro y estable.

De igual manera, remarcó que al percatarse de todos los costos que ha dejado consigo la inestabilidad política en su nación, hoy en día no era tiempo para rencillas ni luchas por la conquista del “efímero” poder, por lo que pidió dejar el juego de las sillas musicales para estar el frente del Estado.

Bajo ese argumento, solicitó que quien resulte el próximo inquilino del Palacio Nacional, sea un presidente elegido de manera libre y democrática por la mayoría del pueblo haitiano.

Y aunque la postura del ministro deja abierta una puerta a la conciliación política, no se espera que sea en el corto plazo que el descontento social y político se desvanezca, a menos de que instancias como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sigan interviniendo para concretar próximas elecciones generales.

Asimismo, se prevé que la comunidad internacional, principalmente los Estados de la región, no abandone sus posturas en favor de la estabilidad haitiana, velando siempre por la seguridad de sus ciudadanos.

Por otro lado, no se esperaría que los actuales opositores participen en unas elecciones futuras, debido a la poca credibilidad que les ha dejado la participación de algunos de su partidarios en hechos como la muerte del exjefe de Estado y la violación a su domicilio privado.

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