Vestida con una bata larga y zapatos deportivos, una mujer embarazada fue rescatada durante la madrugada de este miércoles por la policía de Zhengzhou, capital de Henan, China, tras permanecer 24 horas atrapada en su casa. Se había quedado encerrada debido a las inundaciones registradas en esa zona.

Pero ella no ha sido la única perjudicada debido a las consecuencias climatológicas. En el centro del país, las corrientes de agua se han llevado cientos de automóviles estacionados o dejado varadas a personas que iban conduciendo.

Además, el agua ha traspasado las paredes de los vagones del metro de Henan, dejando a la gente sólo con la cabeza libre para respirar.

De acuerdo con las autoridades, mientras que hasta el día de ayer 25 personas habían fallecido por las inundaciones, entre ellas 12 registradas en el metro, más de 200 mil han sido desplazadas para evitar mayores riesgos.

Según la Organización Meteorológica Mundial, en Zhengzhou las lluvias seguirán persistiendo hasta el próximo martes, y en otras zonas como Pekín las tormentas serán persistentes hasta el siguiente 27 de julio en forma de chubascos.

Ante esto, ha sido el presidente de la República de China, Xi Jinping, quien ha calificado la situación como “muy grave”, asegurando que las autoridades de todos los niveles acudirán a las zonas más afectadas para resguardar la seguridad de la gente.

“Estamos ante un fenómeno de la naturaleza en el que el gobierno debe actuar como todo un Estado cuyo fin es cuidar a sus ciudadanos; entonces, debe utilizar todo su poder gubernamental para salvaguardar la vida de todas estas personas”, dice al respecto el maestro César Soto Morales, especialista en Asia y académico de la UNAM.

De acuerdo con él, es primordial que ciertas medidas implementadas por el presidente sean llevadas a cabo de manera urgente, como hacer un llamado al ejército y a la policía para proteger a la gente, y en segundo plano resguardar los alimentos.

Henan, con 99 millones de personas, es la segunda provincia productora de alimentos más grande en el país, acaparando una cuarta parte de las cosechas de trigo, además de que posee un importante centro de producción de comida congelada y es sede del principal procesador de cerdo, una de las proteínas estrella de China.

“Sin duda las inundaciones y lluvias afectarán la producción de alimentos, pero tal vez conteniendo la exportación podría asegurar el abastecimiento del mercado interno, porque la población de China es enorme”, agrega el maestro.

Otra vía para que la gente no se quede sin la poca comida que se produce en la provincia a pesar de las lluvias, es que el gobierno de Xi Jinping consiga más a través de algunos de sus socios comerciales. Esto, mientras en Henan se recuperan de la catástrofe.

“Por lo pronto, lo más urgente es rescatar a sus ciudadanos utilizando las fuerzas armadas, a la policía, a todo el poder estatal, y luego enfocarse en la escasez que pueda haber de alimentos, para finalmente dedicarse a sus tareas ambientales”, recalca el también catedrático.

La siguiente medida de Xi Jinping en China

Luego de asegurar el bienestar de la gente, se espera que la siguiente meta de la administración china sea apresurar su agenda medioambiental, tomando en cuenta que las lluvias e inundaciones son manifestaciones claras del cambio climático.

En abril pasado, el presidente Xi Jinping afirmó a través de la Cumbre de Líderes sobre el Clima, una reunión organizada por Estados Unidos, que su país se proponía alcanzar en 2030 el pico de emisiones de carbono y 30 años más adelante la neutralidad de emisiones.

Esa meta es un primer gran paso para China, sobre todo por ser uno de los principales emisores de CO2 en el mundo junto a Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y la India.

“Aunque es muy bueno que el presidente haya hecho estas declaraciones, el cambio climático le está recordando que no hay tiempo para ejecutarlas, y estas lluvias e inundaciones son prueba de eso”, comenta el maestro César Soto Morales.

Así también, Claudia Edith Serrano Solares, posdoctorante de la Unidad Académica de Estudios Regionales (UAER) de la UNAM, opina que para que haya un avance más rápido, además de China, el resto de los países que más producen emisiones de carbono deberían tomar medidas claras para reducirlas.

“Aquí no solamente es un trabajo por parte de China, sino también a nivel internacional, de países que no han cambiado de manera más firme sus acciones, como dejar de usar el petróleo como el energético central”, asume la académica.

En ese sentido, se espera que no sólo el gobierno chino brinde una postura respecto a sus actividades en favor de la lucha contra el cambio climático, sino también otros líderes políticos, pues no sólo en el Estado asiático se han registrado estas escenas catastróficas.

Antes de las inundaciones en China, hace sólo una semana en Alemania se vivió el mismo escenario, así como en Canadá con sus grandes olas de calor, o los incendios forestales en Estados Unidos.

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