En Chile, el futuro del país está entre dos candidatos con ideologías opuestas, Gabriel Boric y José Antonio Kast, de la izquierda y la ultraderecha respectivamente.

Ambos tienen hasta el próximo 19 de diciembre para terminar de convencer a los chilenos de votar por ellos para llegar a ser su próximo presidente al menos hasta 2025, cuando se dé por terminado su mandato.

Al cierre de esta edición, el Servicio Electoral de Chile registró que mientras el joven político de la izquierda alcanzó 25.83 por ciento de los votos el pasado fin de semana, Kast lo rebasó con poco más de dos puntos, obteniendo 27.91.

Tras darse a conocer los resultados, Boric se mostró seguro, confirmando que ganaría la segunda vuelta de las elecciones tomando en cuenta que los chilenos requieren cambios para vivir mejor, mientras que su oponente dejó la presidencia de su partido “para asumir con humildad la posibilidad de ser presidente de la República”.

Pero más allá de las palabras de triunfo de cada uno al pasar a la segunda vuelta electoral, ambos sorprendieron a la comunidad internacional al dejar ver que en Chile no predominan los partidos con las mismas ideologías, sino los representantes que tienen en mente un escenario muy distinto respecto al futuro de su país.

Boric, por ejemplo, pretende apoyar el aborto legal, libre, seguro y gratuito, mientras que el ultraderechista propone derogar la ley que posibilita este procedimiento médico, defendiendo la vida desde la concepción.

Por otra parte, en el aspecto migratorio, uno de los temas que más predominan en sus respectivos programas, mientras Gabriel Boric intentará evaluar el caso de cada una de las personas que se encuentren en su país de forma irregular, su contrincante establecerá un Recinto Transitorio, donde prevé atender a los migrantes con comida y atención sanitaria, pero sólo para que prosigan a abandonar su nación.

Según el ultraderechista, los migrantes provenientes de distintos países, además de que realizan una travesía inhumana, ponen en riesgo la vida, seguridad y tranquilidad de millones de chilenos y extranjeros, colapsando los servicios básicos y las condiciones de vida de quienes llegaron a establecerse en un lugar seguro.

Respecto a la división de votos, el maestro Ricardo Orozco, internacionalista de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, opina que este suceso pudo haberse originado desde las movilizaciones en 2019, cuando los chilenos salieron a protestar contra la decisión del gobierno de Sebastián Piñera de subir el precio del Metro.

En entrevista, Orozco detalla que durante esos encuentros entre ciudadanos, mientras que en una parte del pueblo se reforzó el conservadurismo, en la otra predominó la ideología izquierdista, la cual no tuvo la fuerza suficiente este fin de semana para llevarse la primera vuelta de las contiendas.

“En ese momento se despertó un sentimiento bastante conservador en la sociedad chilena, llevando a bastantes sectores tradicionalmente de centro derecha a una alternativa muchísimo más autoritaria”, dice.

Por otro lado, añade que otro aspecto a resaltar de las contiendas generales fue la poca participación de los electores, poniendo en evidencia que la mayoría de los ciudadanos dejaron de confiar en este tipo de procesos.

Según informó el presidente del Servicio Electoral de Chile, sólo 7 millones 115 mil 590 personas acudieron a las urnas, es decir, 47.34 por ciento del total de los habilitados para sufragar.


El reto de reforzar su candidatura

Para ganar la mayoría de los votos en diciembre próximo, tanto Gabriel Boric como José Antonio Kast aún tienen un par de semanas para convencer a más electores a sumarse a sus filas, principalmente a los que permanecen a los partidos de su ideología.

Respecto a Boric, el maestro Orozco considera importante que el político se centre por completo en los trabajos en torno a la nueva Constitución, pues es ahí donde gran parte de la población está prestando mayor atención, incluso más que en la composición de las Cámaras de diputados y senadores.

“Al fin de cuentas en el proceso constituyente es donde se van a reconfigurar instituciones y procesos políticos; entonces, si quiere alcanzar a ese electorado y poder incrementar sus márgenes de aceptación, debe adoptar las posturas del constituyente, adoptar abiertamente las propuestas que se estén dando ahí en temas sociales, de política pública y de género”, asegura.

Sobre el candidato ultraderechista, se espera que éste vaya más allá de las propuestas militares y económicas que reforzó durante su campaña para las primarias, y decida recorrer un camino diferente al que ya tomó el presidente Piñera durante su mandato, el cual lo ha dejado con una desaprobación de más del 60 por ciento, según la empresa encuestadora Cadem.