Evita Perón, Che Guevara… ¿y Hugo Chávez? Aunque el presidente venezolano lleva más de seis semanas ausente, convaleciente tras una cirugía por cáncer en Cuba, en Venezuela su presencia se siente.

Su imagen se ve por doquier –en calles, carteles, murales, camisetas…– y su voz se escucha desde los televisores exclamando “¡Yo soy un pueblo!”

El culto a la personalidad que Chávez desde hace tiempo ha desarrollado ha llegado a un nuevo apogeo, en momentos en que el gobernante lucha contra un misterioso cáncer sobre el que el gobierno no ha dado detalles.

Afiches que quedaron de la campaña para las elecciones de octubre pasado siguen adornando ventanas y puertas en los barrios pobres y algunos partidarios chavistas siguen apoyándolo con una veneración casi religiosa.

Hugo Chávez

Una mujer en una marcha chavista sostenía el miércoles un retrato de Chávez al lado de una imagen de Jesús. Han surgido murales nuevos, o diseños pintados en paredes, mostrando únicamente los ojos del mandatario o la frase “Yo soy Chávez”.

La imagen de los ojos pareciera insinuar que el gobernante está presente, vigilando a todos. Muchos de sus seguidores dicen que gracias a él ha bajado la pobreza y ha aumentado el acceso a los servicios públicos, hechos que numerosos intelectuales y académicos de todo el mundo respaldan con datos de organismos como el Banco Mundial o las Naciones Unidas. 

Para más de la mitad de la población que votó por él en las elecciones de octubre, el hecho de que Venezuela sufra de una inflación del 20 por ciento, de escasez de azúcar y aceite de cocina y tenga una de las tasas de homicidios más altas del mundo, no  es motivo suficiente para dejar de apoyar al presidente enfermo.

“Yo soy Chávez!” gritan sus partidarios en las marchas a favor del líder. “Todos somos Chávez!” exclama la multitud.

Ante la ausencia del mandatario, el gobierno ha estado transmitiendo una serie de emotivas imágenes, frases y sonidos que parecen diseñadas para inculcar el estatus de Chávez como mesías de pobres. 

Hugo Chávez

Aunque esto no está motivado por algo meramente emocional. Como recordó el profesor titular de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid, Marcos Roitman, en el número de septiembre de la edición en español de Le Monde Diplomatique, “Según el Banco Mundial, la pobreza disminuyó del 70 por ciento en 1996 al 23.9 por ciento en 2009 y la pobreza extrema se redujo de un 40 por ciento a un 5.9 por ciento”. De esos 13 años, el país estuvo presidido por Chávez 10, desde 1999.

En los diarios, el gobierno ha estado publicando una imagen de Chávez superimpuesta a un mosaico de rostros de venezolanos sonrientes: hombres Chávez, mujeres Chávez, niños de todas las edades como Chávez.

Por su parte, Juan Pablo Lupi, un experto en literatura latinoamericana, compara el fenómeno con el de Evita Perón en Argentina o el del “Che” Guevera. El caso de Chávez, dijo, “ha sido algo muy bien orquestado, un proceso de fabricar un mito y de apelar a la emoción y a la devoción religioso del pueblo, es algo cuasirreligioso”.

Lupi, venezolano y profesor de literatura en la Universidad de California en Santa Barbara, pronosticó que el chavismo sin Chávez continuará porque “el mito ya está allí y todo esto ha sido elaborado de manera muy, muy cuidadosa”.

Elementos paralelos entre Chávez y Jesucristo también han surgido para algunos de los seguidores más fervientes, y Chávez ha mostrado su fe durante su batalla con el cáncer rezando en público por la vida y besando repetidamente un crucifijo.

En un aviso televisivo se ve a Chávez sonriente besando a niños mientras una voz canta “Chávez es puro y noble amor, Chávez es patria y corazón”.

Y en calle tras calle del centro de Caracas, los postes de luz lucen afiches de Chávez, robusto y sonriente, con la frase “Te amamos!”

Daisy Castillo, estudiante de derecho en una de las universidades gratuitas fundadas por Chávez, se incorporó a la manifestación del miércoles y dijo que rezaba por la salud del presidente. “Nunca se había visto un presidente como nuestro comandante Chávez”, comentó.

En Venezuela, la omnipresencia del “comandante” es una manera de apuntalar a su partido, dijo Juan Carlos Bertorelli, director creativo de una empresa de mercadeo en Caracas.

“Ya que no está físicamente en este momento o en voz, la gente que mantiene la estructura del partido, la gente que está comandando el partido… están tratando de mantener una presencia que lo que hace es legitimarlos a ellos”, comentó Bertorelli.

Sin embargo, otro profesor titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Complutense, Juan Carlos Monedero, entiende el fenónemo desde otro punto de vista según el cual el fervor de los seguidores de Chávez surgiría de ellos mismos: 

“Chávez es mucho más que Chávez. Fue su pueblo, armado con una Constitución, el que se lanzó a la calle a rescatarlo cuando fue secuestrado en 2002. Esas comuniones no se olvidan. Chávez que, incluso en su ausencia, dejaría un país sembrado de su nombre (en la Constitución, en la integración latinoamericana, en los derechos sociales, en el respeto a los pobres, en el respeto a la crítica)”. 

¿La historia lo absolverá?

(Con información de AP)

Acciones legales contra El País

El gobierno de Venezuela expresó su rechazo a lo sucedido con la falsa fotografía de Hugo Chávez publicada ayer por el diario El País en un comunicado leído por el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas.

El texto, que se puede leer íntegro en el sitio de Internet de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), describía lo sucedido como una “acción temeraria, que pasará a la historia como una vergonzosa página del periodismo mundial” y que “se inscribe en una ofensiva sistemática del poder mediático transnacional contra la Revolución Bolivariana y el comandante Chávez, campaña que utiliza como punta de lanza a la prensa hegemónica española, en especial a los diarios El País y ABC”.

“La publicación de una fotografía de un paciente intubado en una cama de hospital, tomada de un video realizado en 2008, para asociarla al presidente Chávez no sólo violentó todas las normas éticas del periodismo, sino también el propio Manual de Estilo del periódico en cuestión, así como los más elementales derechos inherentes a los pacientes y a la persona humana”, agregaba el comunicado.

Por estas razones, Villegas anunció que el gobierno venezolano “ejercerá las acciones legales pertinentes ante el agravio cometido” y mostró su descontento con el hecho de que las disculpas que el periódico español ofreció a sus lectores no se extendieran ni al presidente Chávez, ni a sus familiares, ni al pueblo venezolano, “como tampoco se han disculpado por su desvergonzado apoyo al golpe de Estado del 11 de abril de 2002” apuntilló.

“Es lamentable que El País haya descendido al pantano de ABC”, concluyó el ministro.