El poder del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sigue en aumento y hasta ahora no hay nada que lo pare. Ni la oposición, ni la opinión de organizaciones y líderes internacionales.

Como Álvaro Uribe en Colombia, que logró que aprobaran su reelección para un segundo mandato de Bukele con el del exmandatario venezolano Hugo Chávez.

“Chávez logró saltarse los límites a la reelección presidencial en 2009 (a 10 años de asumir la presidencia). Bukele, en 2021 (a dos años de asumir la presidencia) (…) ¿Qué sigue? Si continuamos por la historia de Venezuela: Censura a la prensa, restricciones a la sociedad civil, impunidad total por violaciones de Derechos Humanos, detenciones de opositores, fraude electoral. ¿La comunidad internacional va a esperar a ver si Bukele sigue la tendencia?”, tuiteó.

El mensaje de Vivanco, así como de la Organización de las Naciones Unidas, y también el gobierno de Estados Unidos, se registró horas después de que el Tribunal Supremo Electoral de El Salvador informara que acataría la orden de la Sala de lo Constitucional para autorizar una reelección presidencial, algo que no estaba permitido de acuerdo con el Artículo 152.


La reelección presidencial inmediata estaba prohibida en El Salvador de acuerdo con el Artículo 152 de su Constitución

Con esto, al término de sus cinco años de gobierno, en 2024 Bukele puede volver a postularse de manera inmediata de la mano de su partido, Nuevas Ideas, en caso de que así lo decida.

Para la comunidad internacional, este acto es de suma importancia y preocupación, sobre todo desde que la administración del joven presidente destituyó a cinco jueces de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en mayo pasado, y al obtener una mayoría parlamentaria tras las elecciones legislativas y municipales de febrero, dándole un poder superior para sacar adelante sus políticas públicas sin mayor oposición.

Tomando eso en cuenta, el doctor Fernando Neira, miembro del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM, considera que no fue realmente sorpresivo que Bukele buscara una reelección, sobre todo tras elegir a los jueces que finalmente fueron los que avalaron la reforma constitucional.

“Ya hay experiencias en América Latina donde este tipo de prácticas lo que han determinado son excesos por parte de los gobiernos que son reelegidos. Como Álvaro Uribe en Colombia, que logró que aprobaran una reelección suya para un segundo mandato, y eso no aportó nada al país, al contrario”, declara.

Para el doctor, lo que podría ocurrir en un segundo periodo de Bukele es que tenga una actitud autoritaria y de perseguimiento a sus opositores, ya que:


“Es un presidente que obviamente se ha preocupado por enaltecer su figura personal y presidencial, antes que trabajar realmente por la solución de los problemas que hoy afectan a El Salvador”

Fernando Neira

Miembro del CIALC de la UNAM

Entre los principales problemas que afectan al país está la pobreza, la cual ha ido en aumento tras el arribo de la pandemia, según datos de la organización Fusades, enfocada en el desarrollo social y el progreso económico de los salvadoreños.

De acuerdo con Fusades, las proyecciones de pobreza monetaria poscrisis sanitaria muestran un panorama complicado, sumando alrededor de 1.3 y 1.6 millones de nuevos pobres a los ya establecidos prepandemia, que eran de un 22.8 por ciento en 2019.

Además, las proyecciones de crecimiento económico varían de -2.0 a -5.4 por ciento, lo que ocasionaría que más personas pierdan su empleo e ingresos, incitándolas a tomar medidas drásticas como migrar a otras naciones.

El posible contrincante de Bukele

Al prevér los escenarios catastróficos que la pandemia dejará en El Salvador, posiblemente el presidente Nayib Bukele no será el único que buscará resolverlos a través de un nuevo mandato, sino que aparecerán otros opositores.

Y aunque por ahora no se ha distinguido un personaje que busque enfrentar a Bukele en 2024, es el politólogo latinoamericanista Nayar López Castellanos quien asegura que, cuando se dé a conocer, ese candidato deberá de presentar dos estrategias principales si quiere competirle a Nayib: una que atienda las necesidades prioritarias de los salvadoreños, como la pobreza, la migración y el desempleo; y otra enfocada en lo política, bajo la cual garantice que la viabilidad democrática del país puede seguir funcionando.

“(Para 2024) no pensaría en una alianza sui géneris de izquierda y derecha como se ha manejado en algunos casos, sino en una nueva figura política”, señala.

En ese sentido, el también docente de la UNAM agrega que quien le puede hacer frente al actual mandatario es únicamente alguien similar a como era él: una figura fresca que no era un político profesional.

Por otra parte, opina que, para competir, Bukele también debe aclarar sus intenciones al reelegirse y al modificar el sistema político de su país.

De lo contrario, y en caso de protagonizar violaciones a los derechos humanos, la popularidad con la que inició su mandato se vería resquebrajada.

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