El Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés) tenía la mira bien puesta en los grupos conservadores de Estados Unidos, quienes son los menos afines al gobierno de Barack Obama.

El escándalo se destapó luego de que el diario estadounidense The Washington Post reveló la información obtenida a través de unos documentos.

El IRS mandó investigar especialmente a organizaciones políticas que buscaban el estatus de exención de impuestos que en sus nombres se incluyeran palabras como “tea party” (como se le conoce a uno de los movimientos de derecha de la política de EU) o “patriota”.

Luego de la publicación, el director de la agencia gubernamental de recaudación de impuestos, Steven Miller, aceptó que con esto se demostró una “falta de sensibilidad” en sus escrutinios.

Dijo que se tomó “un atajo” en sus procesos para determinar qué grupos requieren un monitoreo especial.

Miller añadió que es un error que no se volverá a repetir.

Miembros del Partido Republicano (también conocido como GOP) se alzaron en contra de la noticia desde el comienzo, ya que consideraron que fue un acto de represión por parte de gobierno.

Cabe recalcar que los escrutinios a estos grupos surgieron en 2012, año de las elecciones presidenciales, por lo que algunos miembros conservadores consideraron que fue una forma de “intimidación” por parte de la administración demócrata.

Al final del día, el secretario de Justicia, Eric Holder, dijo que ya se había abierto una investigación criminal por el tratamiento del IRS a estos grupos.