Luego de más de 100 años de historia, los Boy Scouts de América (BSA) están a nada de quebrar. La situación económica de esta organización juvenil se dio a conocer la tarde de ayer, luego de que las demandas de abuso sexual por parte de sus catedráticos rebasaran las expectativas.

Aunque a inicios del año pasado, los BSA aseguraron que apoyarían a cada una de las víctimas con montos de dinero, resultó que los afectados sumaban más que los recursos económicos que poseían. Más de 12 mil miembros fueron víctimas de violación desde la década de 1940.

Al respecto, la internacionalista Norma Soto, docente en la Universidad La Salle, menciona que la organización de educación infantil debería restaurarse con el fin de no desaparecer por completo.

“Durante un tiempo va a estar sin ninguna movilidad importante. Cuando regrese, si es que sucede, será difícil volver a lograr esa convivencia que había entre los miembros, los familiares y la sociedad, pues no le otorgarán la misma confianza”, dice.

Por su parte, la doctora Arlene Ramírez, internacionalista del Tecnológico de Monterrey, distingue que si existiera una alternativa para que los BSA se salvaran de la extinción, sería que reconocieran los hechos y los afrontaran.

En entrevista con Reporte Índigo, Ramírez comparte que el mayor riesgo al que se está enfrentando la organización norteamericana es al tema mediático, ya que en la actualidad, se viven momentos en que los casos de violación y acoso son vetados en gran parte del mundo, gracias a campañas como MeToo y HeForShe.


La práctica de antivalores les resta credibilidad y objetividad, es casi seguro que a largo plazo les falten fondos para sus proyectos (…) Y si hay algo que puede rescatarlos es su filosofía de scouts, reconocer la falla y abrir una época de transformación

Arlene Ramírez

Internacionalista del Tecnológico de Monterrey

Para la doctora, será interesante observar qué medidas de recuperación llevarán a cabo los BSA, después de que emitan la mea culpa.

Por lo pronto, el anuncio de la quiebra permitirá que la asociación acumule todas las demandas en un sólo tribunal y pueda intentar negociar un acuerdo, en lugar de usar sus fondos para enfrentar cada caso individualmente, lo que podría dejar a algunas víctimas sin nada.

Abusos sexuales en Boy Scouts en secreto

El registro de los abusos sexuales en los BSA fue todo un escándalo en Estados Unidos cuando se dieron a conocer los primeros casos en 2012, y, aunque la organización quería guardar el secreto de estos sucesos, las autoridades lo impidieron a tiempo.

El abogado Jeff Anderson, crítico de los BSA, fue quien destapó que durante cinco años Janet Warren, una profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, estuvo contratada por los Scouts para que hiciera una evaluación de cómo había manejado los casos de abuso entre 1944 y 2016.

Según Anderson, los resultados se guardaron en un documento al que tituló “Archivos de perversión”, donde se especificaba que siete mil 819 personas habían cometido violaciones a jóvenes y niños.

“Ellos (los presuntos pederastas) pudieron haber sido expulsados de la organización, pero nunca se alertó a las comunidades. Ahora este hecho verdaderamente alarmante debe ser mencionado”.


Los abusos sexuales en los BSA se llevan a cabo desde la década de 1940

También puedes leer: “Boy Scouts” cambian de nombre tras admitir a niñas; “Girl Scouts” no están conformes