Con banderas y pancartas en mano con el nombre de Donald Trump escrito, al menos 800 personas se reunieron a las afueras del Capitolio en Estados Unidos. Era el 6 de enero de 2021 y la Unión Americana estaba por escribir un nuevo capítulo en su historia.

Las personas reunidas eran protestantes motivados a salir a manifestar su desacuerdo con los resultados electorales de noviembre pasado, los cuales le dieron fin a la administración trumpista.

Como resultado de esa inconformidad, los disturbios no se hicieron esperar. La gente comenzó a invadir las instalaciones del edificio democrático tras golpear y derrumbar las puertas, poniendo en riesgo a aquellos que se alojaban dentro, sobre todo porque algunos protestantes cargaban con bates de béisbol, hachas y palos de hockey, entre otras armas.

Tras el golpe al Capitolio se divulgaron noticias falsas como el que los manifestantes no estaban armados y que tenían derecho a protestar contra una elección arreglada

A un año de esas acciones, las cuales terminaron por quitarle la vida a cinco personas y herir a 140, será el presidente Joe Biden quien emita unas palabras a nivel nacional, reafirmando distintos puntos.

El primero de ellos, según dio a conocer Jen Psaki, secretaria de prensa de la Casa Blanca, será hablar sobre el significado histórico que representa para el país el asalto al Capitolio, y decir la verdad de lo que sucedió “y no las mentiras que algunos han difundido” desde entonces.

Entre esas teorías divulgadas fue que los protestantes no estaban armados, que tenían derecho a manifestarse contra una elección arreglada, y que los intrusos fueron de hecho invitados al Capitolio por parte de los miembros de la policía, entre otras cosas.

Por otro lado, el jefe de Estado dejará en claro el peligro que ha representado para el estado de derecho aquel asalto, así como el trabajo que tiene que hacer junto a su equipo para asegurar y fortalecer su democracia y las instituciones, y cómo rechazar el odio y las mentiras que unieron al país a inicios del año pasado.

Respecto a esos objetivos, el maestro Óscar Abad Corral, maestro en Diplomacia y Relaciones Internacionales de la UNAM, asegura que Joe Biden puede alcanzarlos, siempre y cuando se base en tres principales aspectos.

La primera tarea del presidente es que exista congruencia entre lo que declare ante los medios de comunicación y lo que realice día a día dentro de sus funciones en la presidencia y su labor política en Estados Unidos.

En segunda instancia, que mantenga un mensaje conciliador e incluyente, ya que dentro de su país hay distintas personas que no comulgan con su ideología y decisiones, e incluso siguen apoyando la teoría de que su victoria presidencial estuvo arreglada.

“Lo importante es que él mantenga una apertura respecto a esas fuerzas y corrientes que es perfectamente válido que no logren empatar con sus ideales, pero que aun así no deje de lado su discurso de inclusión y participación, a fin de no llegar a un punto como el del año pasado en el que la gente se desembocó con la toma del Congreso”
Óscar Abad CorralInternacionalista de la UNAM

Finalmente, el también académico de la Universidad Anáhuac puntualiza que Biden debe reconocer y fortalecer el aparato de gobierno de Estados Unidos, pues la falta de ese aspecto de parte de su antecesor fue lo que tal vez pudo detonar el entusiasmo de la gente para salir a protestar.

“Al cierre de su gobierno, el entonces presidente Trump comenzó a irse contra ciertas instancias y organismos enalteciendo el mensaje de que la democracia en su país no servía, que las instituciones no funcionaban y que habría que ir en contra de ellas (…) Esto es algo que Joe Biden debe hacer de manera contraria, dejando en claro que estas instancias ayudan al funcionamiento democrático de su nación”, sostiene el catedrático.

Capitolio, Una oportunidad de ascenso

El primer aniversario del golpe al Capitolio toma al presidente Joe Biden en una etapa complicada por su baja popularidad, la cual ha mantenido en un 44 por ciento desde la segunda semana de diciembre, de acuerdo con datos registrados por la empresa Morning Consult.

En ese sentido, en caso de cumplir con las tareas que le confieren a un año de la invasión al edificio que alberga las dos Cámaras del Congreso, las probabilidades de que su figura vuelva a ascender son altas, llevándolo incluso a garantizar un segundo mandato en 2024.

“Mientras él siga dando resultados positivos con las decisiones que vaya tomando respecto a este tipo de problemáticas sociales, creo que va a tener los elementos suficientes para poder sustentar de mejor forma su campaña. Por todo ello, tiene que ir manejándose de una manera muy fina, sutil, pero con pasos sólidos ante ciertas decisiones.

“Por supuesto, no es que vaya a tener una administración perfecta, pero sí se prevé que al menos este año tenga un liderazgo bastante constructivo, y ojalá siga así por el bien de los estadounidenses”, opina Abad Corral.

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