Estados Unidos tiene dos nuevos representantes, dos personas que, juntas, se espera que saquen al país adelante: el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris. Sin embargo, no serán los únicos al frente de esta labor, pues además de su gabinete están sus parejas, Jill Biden y Douglas Emhoff.

Desde el pasado 20 de enero, estas dos personalidades se unieron al equipo de gobierno como primera dama y segundo caballero, dos papeles que, aunque no tienen la misma responsabilidad que posee algún otro funcionario, sin duda son piezas elementales para ayudar a impulsar al país.

La doctora Biden, por ejemplo, tiene como ventaja el haber sido la segunda dama durante los dos periodos de gobierno de Barack Obama, así como el haber estado al lado de su esposo en sus tres anteriores contiendas electorales.

Pero no solo eso, Biden tiene detrás de sí una carrera entregada a la educación y a las letras, pues además de haber dedicado gran parte de su vida a dar clases, los estadounidenses han reconocido su labor como literata al lanzar diferentes publicaciones, como Where the Light Enters: Building a Family (2019) y Joe: The story of Joe Biden (2020).

Por su parte, Emhoff tiene como antecedente el ser uno de los abogados más prestigiosos en Estados Unidos al pertenecer a la firma DLA Piper, uno de los despachos más grandes del mundo.

De acuerdo con la doctora en Relaciones Internacionales Arlene Ramírez, “la verdad es que las figuras de las parejas presidenciales en Estados Unidos tienen funciones muy importantes”, pues además de llegar a enfocarse en temas como la política exterior, son sin duda una gran mancuerna para sus esposos.

En ese sentido, Ramírez destaca la presencia de Biden y Emhoff, pues se trata de dos personas con trayectorias propias profesionalmente hablando que, con el tiempo, van a generar muchas más expectativas de las que ahora han creado.

Respecto a sus labores, hasta el momento se ha informado que mientras la doctora Biden se seguirá enfocando en la educación, en las familias con hijos militares y en la lucha contra el cáncer, Emhoff dedicará su tiempo a las causas de la justicia, la igualdad y a los derechos humanos.

“Nos aseguraremos de que todos tengan un asiento en la mesa, así como el liderazgo que necesitan y el liderazgo que merecen”, llegó a declarar Emhoff durante la campaña de Harris.

Biden-Emhoff Cambian el panorama

Antes de que Jill Biden y Douglas Emhoff aparecieran en el mapa, sus nombramientos estaban representados por Melania Trump y Karen Pence, dos mujeres que, a pesar de intentar destacar en la opinión pública, nunca lograron alcanzar esa meta.

Sin embargo, sus relevos parecen empezar con el pie derecho, pues, con respecto a Emhoff, éste ya representó en sí una gran diferencia en comparación con Pence al ser el primer segundo caballero en la historia de Estados Unidos, una característica que seguramente abrirá muchos caminos.

“A mí me llaman la atención dos aspectos, y es que (Douglas Emhoff) representa la definición de los roles de género, un reforzamiento de constancia de que hay en la actualidad que reforzar la igualdad entre hombres y mujeres, y la posibilidad de realización igualitaria entre ambos”, asume Juan Carlos Barrón Pastor, investigador del Centro de Investigaciones sobre América del Norte de la UNAM.

Asimismo, la doctora Arlene Ramírez agrega que una de las cosas que más resaltan en Douglas es el apoyo que siempre le ha brindado a la vicepresidenta y el rol que ha jugado en la trayectoria política de Harris.

“Esta pareja particularmente es icónica de una generación no solamente en Estados Unidos, sino alrededor del mundo, en la cual se empieza a ver más el despunte profesional y político de la mujer”, detalla Ramírez.

Por otra parte, los especialistas señalan que, con relación a sus antecesoras Melania Trump y Michelle Obama, Jill Biden es una profesionista que tiene sus propios méritos, los cuales no ha alcanzado gracias a su marido, sino a su arduo trabajo.

En ese sentido, la doctora en Relaciones Internacionales describe que Biden, además de ser una extraordinaria compañera para Joe o una perfect match política, ese papel lo ha sabido combinar perfecto con su rol de madre y profesionista.

Además, para la también docente, Jill tiene un potencial propio con el que ayudará a cambiar completamente la imagen de la presidencia, ya que si bien Melania Trump no era un personaje impopular, tampoco se ganó el cariño que logró Michelle Obama, pero que sí podría lograr Biden, convirtiéndose así en una primera dama que es ícono de aspiración.

Finalmente, la especialista considera que Jill y Douglas tienen la gran oportunidad de incidir positiva y favorablemente en los resultados de los gobiernos, llevar en su agenda pública y privada el mismo mensaje que sus parejas, algo que no ocurrió con los Trump.


Creo que ellos tienen la oportunidad de hacer esa diferencia y abonar a las agendas de sus propias parejas. Si logran eso, creo que tanto el presiente como la vicepresidenta tendrán unos grandes aliados que además de ir caminando en su mismo rumbo, abonarán a sus propios objetivos, yo creo que eso es algo fundamental en este momento porque los dos, tanto la figura presidencial como de la vicepresidenta tienen mucho trabajo de reconstrucción social que hacer

Arlene Ramírez

Doctora en Relaciones Internacionales