Barbados terminará 2021 con un nuevo capítulo en su historia. Luego de decidir convertirse en una república, dejará de ser representada por la reina Isabel II de Inglaterra, su ahora exjefa de Estado.

Al ser la isla caribeña una excolonia británica, era liderada por la matriarca inglesa a través de la Commonwealth, una comunidad a la que Barbados ha permanecido por más de 50 años, y en la que aún se encuentran 53 miembros más.

Con dicha confederación, los barbadenses han sido reconocidos a nivel internacional por la figura que representa la reina, sin implicar con ello que estén obligados a la sumisión de la monarquía.

Además, debido al mandato que tiene la monarca en los países que integran la Commonwealth, los Estados miembro han tenido la oportunidad de contar un representante político nacional, pero no con un presidente propio, lo cual fue parte de lo que motivó a la isla a dar un paso diferente y deslindarse del cobijo que le daba la familia real inglesa.

El pasado lunes por la noche, fue el príncipe Carlos quien acudió a Barbados para concluir el mandato de su madre en el territorio, y así oficializar el deslindamiento de sus relaciones.

Y aunque el heredero a la corona aseguró en su discurso que a pesar del cambio de gobierno en Barbados, tanto la isla como Reino Unido seguirían unidos por las conexiones entre sus ciudadanos, la doctora Arlene Ramírez, internacionalista del Tecnológico de Monterrey, opina que sí podría haber distintas modificaciones con esta separación, y no precisamente en favor de la nación caribeña.

 

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Entre las pérdidas que podrían tener los barbadenses al dejar de beneficiarse de la monarquía, serían en materia económica, política, e incluso en cuestión de protección militar; elementos que todas las excolonias poseen.

“El hecho de que se anuncie de manera formal la nueva república de Barbados, deslindándose de la reina Isabel II, implica que esta isla no solamente dejará de ser parte de los territorios del Reino Unido, sino que el Reino Unido deja de tener una intervención y una ayuda hacia este país”, menciona la doctora.

Por su parte, el internacionalista Daniel Muñoz, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, agrega que entre otra de las consecuencias que tendría Barbados al dejar de tener la figura de la reina como respaldo, sería la falta de representatividad en distintos foros mundiales.

“El hecho de romper esta relación, de decidir que ya no quieren más a la monarca británica, si los barbadenses no lo saben manejar, puede ser que en lugar de ganar representatividad la pierdan a nivel internacional en ciertos foros”, detalla.

Así también, agrega que al darse a conocer el paso que dio la isla caribeña, ello podría ocasionar un efecto dominó y otras naciones decidan tomar el mismo camino.

“Seguramente seguirá habiendo varios países que le sigan el paso, sobre todo si se toma en cuenta que hoy las condiciones en Gran Bretaña tampoco son las idóneas ni las que se tenían durante el siglo XX”, sostiene a su vez la doctora Ramírez.

Sin embargo, no todos los países podrían tener las mismas consecuencias que Barbados, debido al tipo de posición que tienen a nivel mundial, como Canadá y Australia, por ejemplo.

El camino de Sandra Mason

Luego de renunciar al mandato de la reina Isabel II y convertirse así en una nueva república, Barbados tendrá a su primera presidenta: Sandra Mason, abogada, jueza y, hasta el pasado fin de semana, gobernadora general de la isla.

En octubre pasado, el Parlamento de la antigua colonia británica eligió a Mason como su nueva dirigente con una mayoría de votos, lo que le da paso a gobernar de manera independiente a fin de impulsar a su país.

Pero ser presidenta no será una tarea fácil para la jueza de 73 años, pues primeramente tendrá que velar por la formación de su gobierno, para después dedicarse a otros asuntos como el reforzamiento de su política exterior.

Al respecto, la doctora Arlene Ramírez asegura que la creación de un nuevo gobierno no podría ser difícil de ejecutar para Mason, siempre y cuando los líderes políticos e instituciones ligados con Barbados no se alejen del país debido a la ausencia de la reina Isabel II.

“Lo importante aquí es que esas instituciones no desaparezcan, y que no por buscar un proceso democrático se eliminen aquellas que son valiosas y además pertinentes para la realidad del contexto”, señala.

De ese modo, el catedrático Daniel Muñoz agrega que lo más importante es que la nueva presidenta busque las mejores maneras para activar su economía nacional, a fin de diversificarla y no hacerla tan dependiente del turismo, de donde la mayoría de su población genera empleo.