"El dinero es el combustible del tráfico de drogas, y se supone que el señor Joumaa es el centro de todo esto. Vende la coca para devolver el dinero a Colombia”

Neil H. MacBride

Fiscal del distrito de Virginia


La red de Joumaa es un sofisticado anillo multinacional de lavado de dinero, producto del tráfico de drogas para el beneficio de los delincuentes y el grupo terrorista Hezbollah

Uno de los peores escenarios que muchos pudieran haber imaginado, ocurrió: el narco y presuntas redes de grupos terroristas trabajan en conjunto. 

Y es que el ciudadano colombo libanés Alí Mohamad Saleh fue desginado el pasado miércoles 29 de junio por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos como un Terrorista Global Especialmente Designado.

Los cargos que se le imputan son el de dirigir las actividades de recaudación de fondos en América para financiar actividades de Hezbollah, el grupo libanés  con actividades terroristas en Medio Oriente.

Hezbollah es un grupo político y militar islámico de la corriente shiíta de el Líbano, con presencia en el gobierno nacional, a pesar de que en un inicio era solo una pequeña milicia.

Otros cuatro individuos también fueron designados en conjunto con tres empresas provenientes de Barranquilla y Maicao, en Colombia.

A éstos se les acusa de participar en el blanqueo de dinero producto del tráfico de estupefacientes del capo de la droga colombiano Ayman Saied Joumaa (alias Aiuman Said Jomaa Kharfan), con direcciones conocidas en Líbano, Medellín, Barranquilla y Maicao.

Los involucrados

El capo de la droga Saied Joumaa, de 47 años, fue acusado en diciembre de 2011 de conspirar en conjunto con otros indiviudos para ayudar a enviar alrededor de 85 mil kilográmos de cocaína desde Colombia a través de Venezuela con rumbo a Medio Oriente.

La operación del tráfico se dio entre 2005 y 2007 a la que también se le suma el lavado mensual de unos 200 millones de dólares. Todos los involucrados y las empresas fueron incluidos en la Lista Clinton.

Dicha lista es el catálogo de empresas e individuos vinculados al dinero proveniente del narcotráfico, emitida también por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

La decisión del Departamento del Tesoro coloca a Alí Mohamad Saleh como Terrorista Global Especialmente Designado por actuar, desde Maicao, en La Guajira, a favor o en nombre y proporcionar apoyo financiero, material y tecnológico a Hezbollah.

Según Estados Unidos, Saleh facilita, coordina y dirige als actividades del grupo terrorista libanés en Colombia.

Mohamad Saleh es reconocido como ex combaitente de Hezbollah con el conocimiento de las operaciones del grupo y con contacto con las autoridades del grupo en Líbano.

Para julio de 2010, Saleh era un contacto del Departamento de Relaciones Exteriores de Hezbollah y ha mantenido relaciones de comunicación con los presuntos agentes de Hezbollah en Venezuela, Alemania, Líbano y Arabia Saudí.

Como líder de la célula de la organización libanesa en Colombia, recaudó fondos para transferirlos al grupo. 

En dicha función, Saleh solició donaciones para Hezbollah de los propietarios de negocios y residentes y desde allí coordinó la transferencia de cheques y dólares por correo a través de Venezuela al Líbano.

Fue designado como Narcotraficante Cabecilla el 29 de diciembre de 2011, por su papel como  lavador de dinero basado en Maicao para la organización Cheaitelly / El Khansa, vinculada a la red del narco del capo Ayman Saied Joumaa.

El hermano de Alí, Kassehm Mohamad Saleh, socio del narcotraficante colombiano Joumaa, y quien también fue designado bajo la Ley de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico.

Dicha designación de Kassehm fue por su papel en el apoyo a Abbas Hussein Harb. Con sede en Colombia y Venezuela, Harb lava dinero para la organización de la red de Joumaa a través del sector financiero libanés.

Otro nombre se le suma a la red de lavado de dinero Hezbollah: Chibli Ibrahim. 

Chibli utilizó su posición como gerente de la sucursal Abbasieh del Banco Fenicia en el Líbano parafacilitar el movimiento de dinero del capo Joumaa y de Harb.

Tanto Abbas Huessein Harb como Chibli Obrahim fueron consignados de conformidad con la Ley de Cabecillas por colaborar con Jouma en el tráfico de narcóticos y el ingreso de millones de dólares provenientes de estos actos.

“La red de Joumaa es un sofisticado anillo multinacional de lavado de dinero,  producto del tráfico de drogas para el beneficio de los delincuentes y el grupo terrorista Hezbollah”, dijo el subsecretario para Terrorismo e Inteligencia Financiera, David S. Cohen.

Según John Arvanitis, jefe de operaciones financieras de la DEA, la investigación contra el narcotraficante Saied Joumaa y su red de lavado de dinero en apoyo a la red terrorista ha “ayudado a tomr decisiones importantes para proteger el sistema financiero estadounidense de actividades ílicitas”.