La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) es una de las entidades que sufrió recortes severos con la nueva asignación presupuestal del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Esta austeridad en la política exterior puede provocar saturación de trabajo en las oficinas que representan a México en el extranjero por posibles despidos de personal y con ello que los mexicanos no logren acceder a los servicios públicos fuera de territorio nacional.


“Provocará saturación de trabajo en consulados y embajadas cuando se necesita que estén dispuestos para realizar su labor primordial: la protección de ciudadanos en el exterior”

Juan Pablo Galicia

Analista político

El especialista agrega que la austeridad en la SRE puede representar un peligro para los mexicanos porque es necesario que los consulados y embajadas se mantengan fuertes sobre todo en Estados Unidos porque el presidente Donald Trump y su gobierno ponen en peligro a los connacionales que viven en territorio estadounidense.

Galicia detalla que la retórica del republicano y sus acciones generan un ambiente donde los mexicanos son las principales víctimas de una posible animadversión social.

En este sentido, la austeridad en las relaciones de México con el mundo ya está dibujada en el paquete económico. Para el ejercicio fiscal 2019 el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) considera 8 mil 532 millones 283 mil 876 de pesos para la SRE, es decir, un recorte de 471 millones en comparación con 2018 cuando operó con 9 mil millones de pesos.

De acuerdo con los datos del paquete económico que se presentó este sábado en la Cámara de Diputados, la dependencia que ahora encabeza el canciller Marcelo Ebrard se perfila para tener 5.2 por ciento menos de recurso a comparación del año pasado.

“No sólo es el 5 por ciento respecto del año anterior sino que si se considera el ajuste inflacionario es un recorte bastante considerable”, agrega Galicia.

El proyecto de presupuesto contempla que algunos organismos de la secretaría reciban poco recurso en referencia a administraciones pasadaS. La Dirección General de Servicios Consulares de la SRE puede perder 82 por ciento de su presupuesto. En 2018, esta división de la política exterior percibía 244 millones de pesos y el nuevo gobierno pretende que sólo obtenga 42 millones en 2019, es decir, planea que funcione sólo con 18 por ciento del recurso con el que trabajó el año pasado.

“Los consulados son los que llevan la batalla más dura del servicio exterior en el día a día. Una caída en el presupuesto de este tipo le pega directamente a la capacidad de operación del gobierno mexicano en sitio. Eso preocupa en un contexto en el que hay una amenaza fuerte en contra de nuestros connacionales, en especial en Estados Unidos”, asegura Carlos Brown, coordinador del programa de Justicia Fiscal en la organización Fundar.

Según la estrategia de austeridad del nuevo gobierno, esta dirección puede obtener poco más de 3 millones de pesos menos en el rubro de servicios personales y 198 millones menos en servicios generales.

Entonces, el mayor porcentaje de austeridad de la Dirección General de Servicios Consulares de la SRE radica en los servicios generales, es decir, aquellos que incluyen contratación de abogados externos y gastos de papelería.

Brown dice que se busca gastar menos el próximo año en los asuntos que parecen menos urgentes para una sociedad con 51 millones de pobres y un contexto de alta desigualdad, sin embargo, considera que el recurso para los consulados también es importante.

“Tiene implicaciones impresionantes para quienes son aún nacionales en situaciones migratorias diferentes y no regularizadas en el exterior. Incluso para los que están regularizados cualquier servicio consular se puede ver afectado”, afirma Brown.

Los consulados son la dirección administrativa de un país en los distintos Estados en los que se encuentran. En estos organismos se realizan trámites para obtener actas de nacimiento, pasaportes, repatriación de cuerpos, entre otros. También se ofrecen servicios de asistencia a migrantes o atención legal para mexicanos. Estas oficinas representativas son las que pueden perder más del 80 por ciento de su presupuesto y con ello el dinero que necesitan para ofrecer servicios a mexicanos en el extranjero.


“Debilitar el presupuesto para los servicios consulares implica una disminución en el acceso y la calidad de los servicios fuera del país. Es debilitar el vínculo con los migrantes fuera del país y hay que pensar en el contexto de vulnerabilidad en el que se encuentran los migrantes en este momento por la forma de actuar del gobierno de Estados Unidos. Es cuando más necesitamos un consulado fuerte”

Carlos Brown

Coordinador del programa de Justicia Fiscal en la organización Fundar

Más tareas para las embajadas

Además, la semana pasada, el canciller anunció que como parte de la nueva dinámica en política exterior las embajadas asumirán un nuevo papel para impulsar la promoción comercial, porque las oficinas de ProMéxico desaparecerán. Es así cómo se podrá ahorrar un poco.

“Una de las tareas que se les ha asignado a las embajadas es seguir promoviendo la inversión en territorio nacional, atraer capitales extranjeros, todo eso que antes hacía ProMéxico y ahora es una carga extra de trabajo para las delegaciones”, concluye el analista Galicia.

Otras áreas de la SRE también pueden sufrir recortes importantes. El rubro de Protección, asistencia y servicios para los mexicanos en el exterior pasaría de 836 mil millones en el 2018 a 564 mil millones de pesos para el próximo año, de acuerdo con el documento entregado por el secretario de Hacienda Carlos Urzúa en la Cámara de Diputados.

De la misma forma, el apartado de Asistencia jurídica para la defensa eficiente de México y de sus nacionales se reduciría de 70 mil 306 millones a 61 mil 732 millones de pesos para el 2019.

Las medidas de austeridad también pueden afectar el rubro de Atención, protección y servicios consulares en el área de Servicios personales con un recorte de cerca de 30 millones de pesos.

No obstante, el recurso para la SRE aún no está aprobado. El 31 de diciembre es el plazo máximo que tiene la Cámara de Diputados para ratificar el Paquete Económico, en apego a lo que dispone el principio de anualidad del Presupuesto de Egresos de la Federación conforme al artículo 39 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.