Arabia Saudí sigue siendo señalado internacionalmente por la muerte del periodista Jamal Khashoggi. A 20 días de que el colaborador de The Washington Post desapareciera en el consulado de su país en Estambul, el gobierno de Angela Merkel aseguró que no exportará armas a ese estado debido a la situación actual que atraviesan.

“En lo que respecta a las exportaciones de armas, estas no pueden tener lugar en el momento en que estamos”, recalcó la canciller alemana, a menos de un mes de que el Ministerio Federal de Economía y Energía de su país anunciara el envío de armamento a Arabia Saudí por un valor de 254 millones de euros.

La decisión de autorizar estas exportaciones fue tomada a pesar de la existencia de un acuerdo en la coalición gobernante alemana (formada por el bloque de la Unión Democrática Cristiana y la Unión Social Cristiana de Baviera y el Partido Socialdemócrata) que estipula la prohibición de la venta de armas a los países directamente involucrados en la guerra en Yemen.

Anteriormente Merkel ya había dado su perspectiva respecto a la situación del periodista, asegurando que condenaba el hecho de la manera más tajante. Señaló que esperaba transparencia por parte del gobierno de Salmán bin Abdulaziz, el rey del país oriental, y con quien ya había firmado varios acuerdos de cooperación el año pasado.

La canciller subrayó, además, que las explicaciones dadas hasta ahora por la capital saudí no son suficientes, y dijo que Berlín procurará coordinarse con sus socios para asumir una posición común ante el gobierno de Arabia.


A inicios de este mes, Alemania anunció el envío de armamento a Arabia por un valor de 254 millones de dólares

En ese sentido, en compañía de Londres y París, censuraron a Riad por el caso de Khashoggi. Pidieron que se aclare la investigación sobre la muerte de Jamal.

“Se mantiene la necesidad urgente de clarificar sobre lo que ocurrió exactamente el 2 de octubre, más allá de las hipótesis planteadas hasta ahora por la investigación saudí”, señala la nota conjunta.

Adel al Jubeir, el funcionario que castiga la muerte de Khashoggi

Tras las declaraciones del gobierno saudí al asegurar que el periodista Jamal Khashoggi sí salió del consulado de su país en Estambul, y que su cuerpo no estaba en ese territorio, el canciller de Arabia Saudí aclaró que Jamal sí murió en la embajada, pero que desconocen el paradero de sus restos.

“Fue asesinado en el consulado. No sabemos los detalles de cómo fue. No sabemos dónde está el cuerpo (…) Estamos decidimos a levantar hasta la última piedra y castigar a quienes sean responsables de este asesinato”, recalcó el canciller Adel al Jubeir.

El funcionario ha sido el único titualr del país oriente que no es parte de la familia real. Dede 2015, es ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí.

En 2007 y hasta 2015, fue embajador de su país en Washington. De acuerdo con el diario El País, Adel sabe que nada que no sea afrontar los hechos sin rodeos, va a calmar el molestar que enfrente el estado de oriente.