El caso de un anestesista ha conmocionado a Brasil, ya que este médico, identificado como Giovanni Quintella Bezerra, abusó sexualmente de una mujer mientras le practicaban una cesárea. Acto que fue grabado y denunciado.

Lo anterior ocurrió en el Hospital de la Mujer, ubicado en la Baixada Fluminense, en Río de Janeiro, en donde fue ingresada la paciente; no obstante, el anestesista utilizó más fármacos de los debidos para dormirla.

Así, la paciente se encontraba anestesiada en la camilla y una sábana separaba la parte inferior de la superior de su cuerpo, por lo cual su cabeza no era visible para los otros médicos que hacían la cesárea.

Esta situación fue aprovechada por Giovanni Quintella, quien se bajó el cierre del pantalón e introdujo su pene en la boca de la paciente que estaba inconsciente. Situación que se extendió por 10 minutos.

Tras ello, limpió la boca de la mujer con una gasa para eliminar cualquier evidencia de su crimen; no obstante, enfermeras del hospital lo grabaron en un video que entregaron a las autoridades.

Esto debido a que ellas se habían percatado de que el médico estaba utilizando más anestesia de lo normal en las pacientes; además insistía en que la sábana que separa a los médicos estuviera cada vez más alta, según con medios locales de Brasil.

Conoce más: Agresor de escuela de Texas había amenazado con tiroteos y violación de mujeres en redes

De esta forma, la cabeza de las pacientes dejaba de ser visible para los médicos que realizaban los procedimientos; además, el anestesista presentó comportamientos extraños y movimientos raros en las cirugías.

Por lo cual sus compañeras decidieron instalar un celular y grabar toda la cesárea para saber qué es lo que estaba pasando. Al descubrir el delito, denunciaron a Giovanni Quintella Bezerra con las autoridades correspondientes.

Así, los policías llegaron al hospital para arrestarlo, lo cual sorprendió al médico, quien no se había percatado de que lo habían grabado, según se puede ver en un video de su detención.

Del mismo modo, las autoridades se llevaron frascos con anestesia y fue acusado de violación en estado de vulnerabilidad, por lo cual podría enfrentar una pena de hasta 15 años de prisión, de acuerdo con el portal de noticias BBC.

Por su parte, el gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro indicó que estaba horrorizado por lo que había sucedido y que iniciarán una rigurosa y rápida investigación.