La grave crisis humanitaria en la que se encuentran aproximadamente 30 mil personas en el norte de Iraq parece haberse aminorado tras la acción conjunta de Estados Unidos, Reino Unido y las fuerzas kurdas que están luchando contra los milicianos del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). 

Los peshmerga, como se les denomina a las fuerzas armadas de la región de Kurdistán, asistidos por ataques aéreos de EU contra objetivos de ISIS, lograron ayer romper el cerco que estos mantenían alrededor de la montaña Sinjar, donde decenas de miles de personas de la minoría etno-religiosa Yazidi se encontraban atrapados en condiciones infrahumanas desde hace más de una semana, afirmaron oficiales del Departamento de Defensa de EU a The New York Times.

Aunque miles de yazidis han logrado escapar del área con la asistencia de los peshmerga, una gran parte de ellos aún se encuentra dispersa por la montaña, por lo que EU ha continuado bombardeando el perímetro que –aunque roto– ISIS mantiene alrededor de Sinjar.

Aún no termina

Obama declaró que, dado que la situación no es “tan mala como se temía”, por el momento no contempla enviar soldados estadounidenses para que enfrenten a ISIS por la vía terrestre.

Sin embargo, Reino Unido desplegó un equipo de soldados a la región para “reunir inteligencia” que ayude a coordinar los esfuerzos de rescate, y llevó a cabo su cuarta misión para arrojar ayuda humanitaria desde el aire.