Fue hace un año cuando surgió una misteriosa enfermedad en Wuhan, China, que marcó el inicio de una pandemia mundial causada por COVID-19, la cual ha matado a más de 1,33 millones de personas.

El primer caso conocido de COVID-19 se remonta al 17 de noviembre de 2019, según informes de los medios sobre datos no publicados del gobierno chino.

Presuntamente, el paciente cero fue un individuo de 55 años de la provincia de Hubei. Luego los médicos descubrieron que toda la familia estaba contagiada por el nuevo virus.

Las autoridades chinas no identificaron oficialmente el primer caso de la nueva enfermedad COVID-19 hasta el 8 de diciembre del año 2019.

En días posteriores, un mes después de esa fecha, se informaron sobre cinco nuevos casos cada día, según un informe obtenido por el Washington Post; para el 20 de diciembre 60 casos ya estaban confirmados.

De acuerdo con un reportaje de Newsweek, los pacientes presentaban fiebre y tos, además tenían las mismas anomalías pulmonares que los primeros tres familiares. Los análisis de sangre revelaban que padecían infecciones virales, aunque la causa exacta de sus síntomas no estaba clara, y las pruebas de influenza arrojaron un resultado negativo.

Fue hasta el 29 de diciembre cuando el Hospital Provincial de Medicina China y Occidental Integrada de Hubei inició una investigación interna encabezada por un panel de expertos, informó el periódico chino The Workers ‘Daily en febrero.

En la investigación se descubrió que todos estos pacientes habían estado expuestos al mercado mayorista de mariscos de Huanan en Wuhan.

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El último día del año 2019, la comisión publicó el primer mensaje público sobre la pandemia COVID-19, informando a los residentes de Wuhan sobre un brote de neumonía viral.

El anuncio de salud pública fue informado por los medios locales y nacionales en China, además medios de comunicación internacionales también hicieron eco a la noticia. En las redes sociales chinas circulaban rumores de que el brote podría estar relacionado con el virus del SARS.

Se confirma el nuevo COVID-19

El 5 de enero la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó las primeras noticias sobre brotes de enfermedades sobre el nuevo virus, la cual contenía una evaluación de riesgos y consejos, e informaba sobre lo que China le había dicho a la organización sobre el estado de los pacientes y la respuesta de salud pública en el grupo de casos de neumonía en Wuhan.

No fue hasta el 7 de enero que los científicos chinos confirmaron que un nuevo coronavirus, denominado 2019-nCoV, fue la causa del misterioso brote de neumonía.

Sin embargo, las declaraciones oficiales del gobierno chino a la Organización Mundial de la Salud informaron que el primer caso confirmado había sido diagnosticado el 8 de diciembre.

El 24 de enero, un grupo de científicos chinos publicó un informe en The Lancet examinando los 41 casos que habían sido ingresados ​​en el hospital el 2 de enero.

El documento, el primer estudio científico revisado por pares y disponible públicamente sobre el brote, encontró que 27 de estos pacientes habían estado expuestos al mercado de mariscos de Huanan, que había sido cerrado por las autoridades chinas el 1 de enero.

El 12 de enero, China compartió públicamente la secuencia genética de COVID-19. Dos días después las autoridades confirman un caso de COVID-19 en Tailandia , el primer caso registrado fuera de China.

El gobierno chino fue ampliamente criticado por los intentos de encubrir el brote en las primeras semanas, incluidas las represiones contra los médicos que intentaron advertir a sus colegas sobre un nuevo virus similar al Sars que estaba surgiendo en la ciudad de Wuhan en la provincia de Hubei.

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Hasta el 22 de enero, la OMS a China emitió un comunicado diciendo que había evidencia de transmisión de persona a persona en Wuhan, pero se necesitaba más investigación para comprender el alcance total de la transmisión.

El virus, que se convirtió en una pandemia, ha infectado al menos a 128.343 personas en todo el mundo y ha matado a 4.702. De aquellos que han contraído el virus desde que comenzó, 68,324 personas se han recuperado.

Casi 81.000 de los casos ocurrieron en China , principalmente en la provincia de Hubei.

Los médicos que intentaron dar la alarma a sus colegas sobre una nueva enfermedad a fines de diciembre fueron reprendido. Por ejemplo, Zhang Zhan, una periodista china, podría enfrentar una pena de 5 años de prisión, después de informar acerca del avance del COVID-19 en Wuhan.