El 11 de septiembre de 2001 (11-S), en Estados Unidos parecía un día cualquiera. Su entonces presidente, George W. Bush, se alistaba para visitar una escuela primaria en el estado de Florida. Sin embargo, a los pocos minutos, ocurrió una catástrofe.

Pasadas las nueve de la mañana, al mandatario se le informó que un avión se había estrellado contra el World Trade Center de Manhattan. Minutos después, su jefe de gabinete le susurró las siguientes palabras al oído: “Un segundo avión golpeó la otra torre. Estados Unidos está siendo atacado”.

Así comenzó un día histórico para la Unión Americana con el derrumbe de las Torres Gemelas, edificios que hace 20 años eran señalados como simples construcciones y hoy en día son símbolos de lamentos y el inicio de su guerra más larga, la de Afganistán.

Tras darse a conocer que quienes tripulaban los aviones que colapsaron los edificios eran sirvientes de Al Qaeda, Bush ordenó invadir el territorio afgano al ser éste el cobijo de Osama bin Laden, líder del grupo terrorista.

A partir de ese momento, miles de tropas estadounidenses se instalaron en Afganistán por dos décadas, dejando a su paso al menos dos mil 400 soldados norteamericanos sin vida y un aproximado de 5.6 billones de dólares invertidos en operaciones militares y antiterroristas.

Y aunque el pasado 31 de agosto ese conflicto terminó con el regreso de los soldados a Estados Unidos y sin Bin Laden en el mapa, la Unión Americana sigue padeciendo ese 11 de septiembre de hace 20 años como el día en que fue perdiendo su poder político y social.

“El que sucediera algo así lanzó a la incredulidad a muchos países, porque no podían creer que eso le hubiera pasado a Estados Unidos. Si un Estado no puede salvaguardar su seguridad y sus fronteras, obviamente eso afecta para decir que de alguna manera comenzó a perder su liderazgo”, opina la maestra María Pía Taracena, analista política de la Universidad Iberoamericana

Así también, es el doctor Roberto Carlos Hernández, internacionalista y docente de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, quien agrega que la vulnerabilidad de la Unión Americana fue evidente tras el atentado de 2001, sobre todo porque a ese país se le reconocía como “el gran vencedor” de la Guerra Fría.

En ese sentido, el doctor deja en claro que va a ser muy difícil que el gobierno estadounidense recupere el papel que tenía antes del atentado, aun cuando ya lo había prometido el presidente Joe Biden antes de tomar posesión.

“Creo que el presidente Biden hizo bien en cerrar ese capítulo de Afganistán tan doloroso y costoso para Estados Unidos, ya tendrá otros frentes para reposicionar a su país en el escenario internacional. Pero insisto: muy difícilmente va a restaurar la posición hegemónica que tenía en el siglo pasado. Esa década quedó atrás y es poco probable que volvamos a ver una supremacía de ese tamaño”, agrega el académico.

Pero además del golpe que le dejó el 11-S, otro de los puntos que van a detener a Estados Unidos para volver a posicionarse, es que en la actualidad hay otros jugadores que también buscan ser líderes mundiales, como China, Rusia, e incluso la Unión Europea.

En ese sentido, se espera que el gobierno de Joe Biden, así como sus próximos sucesores, consideren reforzar sus alianzas con otras naciones a fin de que multipliquen su poder a nivel mundial, y no se aferren a la idea de hacerlo en solitario.

11-S, Una conmemoración para reflexionar

Como cada año, se espera que mañana el gobierno de Estados Unidos organice una ceremonia para recordar a los fallecidos del atentado del 11-S, así como al personal de emergencia que puso en riesgo su vida para intentar salvar a los enterrados entre los escombros.

Pero además de eso, se prevé que el gobierno estadounidense reflexione sobre sus acciones en los últimos 20 años y en cómo va a seguir enfrentando al terrorismo a partir de ahora.

“El 11-S sí va a marcar un antes y un después en cómo Estados Unidos va a hacer las cosas. A partir de ahora creo que va a pensar hasta tres veces el invadir un país (…) Además, no sólo le corresponde a esta nación hacer una fuerte reflexión sobre lo que pasó, también al resto de la sociedad internacional en el sentido de que hoy en día lo que tenemos son países vulnerables”, destaca la maestra María Pía.

Además, asegura que tras el fracaso que significó la misión estadounidense en Afganistán, la comunidad internacional “no debe seguir viendo a la Unión Americana como un Estado al que no le pasa nada, porque también puede tener fallas en salvaguardar su seguridad y en las respuestas que tiene para atacar. Recordemos que Estados Unidos es como un ave fénix que hasta ahora ha buscado la forma de rehacerse”.

Y aunque al día de ayer el presidente Joe Biden no había dado a conocer parte del mensaje que dará en el marco de los 20 años del 11-S, informó que su gobierno divulgará los datos e investigaciones que su nación ha recolectado en las últimas dos décadas en torno al atentado de las Torres Gemelas, con lo cual espera darle cierre a la guerra afgana y al recuerdo de los que ya no están.

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