En 2020 la venta de facturas por cobrar de las pequeñas y medianas empresas a entidades financieras para poder tener liquidez se disparó y estos servicios tendrán un papel determinante para la recuperación empresarial en 2021.

Al menos ese es el pronóstico de Claudio Kandel, director de DiSí Operaciones, una empresa de factoraje electrónico que en 2020 registró un crecimiento del cien por ciento en sus operaciones.

“Para poder levantarte del frenón en seco de la economía en 2020 se requieren recursos. La economía se empieza a abrir pero para poder lograr que los engranajes se empiecen a mover se requiere de capital y ¿de dónde va a salir? Empresas como la nuestra se vuelven clave para tener los recursos y arrancar poco a poco sus actividades”, señala Kandel.

En México más del 70 por ciento del financiamiento de la actividad comercial lo dan los proveedores, toda vez que las PyMes no tienen acceso fácil a financiamiento en la banca comercial tradicional, apunta.

70

por ciento del financiamiento a la actividad comercial lo otorgan los proveedores

A esto se agrega que en 2020 y los primeros meses del 2021 las empresas se han enfrentado a la falta de liquidez, por lo que el factoraje electrónico representa una opción de apoyo a estas unidades económicas.

“Este tipo de producto siempre son necesarios, la mayoría de las empresas tiene que dar opciones de pago a sus clientes para que compren, pero en automático se genera una crisis de liquidez porque toda empresa vive de convertir sus facturas en efectivo por cobrar”, explica.

El factoraje financiero es una transacción comercial en la que una institución, a través del cobro de comisiones, adelanta el pago de facturas que un comprador que paga a crédito.

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