La compañía francesa creadora de una de las marcas más reconocidas por su sinónimo de glamour y elegancia presentó una demanda en contra de su competidor y principal accionista Louis Vuitton Moët Hennessy.

De acuerdo con un comunicado difundido por el vocero de los abogados de Hermes, se ha presentado una demanda en las cortes francesas.

La acción se produce luego que LVMH sigue incrementado la compra de acciones de Hermes, en contra de su propio comunicado donde hizo público que sus inversiones en esta empresa serían en forma temporal y limitada; sin embargo, con las últimas compras registradas ya mantienen el control del 22.28 por ciento de las acciones.

Hermes es una empresa familiar con un historial de 175 años, cuya fama mundial ha sido lograda desde la creación de las Bolsas Kelly en 1937 (llamadas así por haber sido las favoritas de Grace Kelly), las elegantes sillas de montar, que son la moda en todo evento ecuestre, sus inconfundibles mascadas de seda con temas del mundo de los caballos, y sus corbatas de caballeros que establecen la tendencia de la moda masculina.

Por su parte, LVMH es una multinacional francesa que se ha construido a través de fusiones de empresas ligadas al mundo de la moda.

Constante expansión

En 1987 se constituyó LVMH tras fusionar a la casa de modas Luis Vuitton con Moët Chandon, productor de champagne, y Hennessy, productor de coñac, empresas que se habían unido en 1971.

El principal accionista del grupo LVMH es el grupo Christian Dior, que tiene el 42.36 por ciento de las acciones y el 59.01 por ciento de los derechos de voto, el socio principal y presidente del consejo de Dior y de LVMH es Bernard Arnault.

Dados los antecedentes de la forma de actuar por parte de LVMH, las declaraciones vertidas desde el 2010, cuando alcanzaron una tenencia del 20 por ciento en Hermes y declaraban que su inversión era “limitada y de corto plazo”, ahora que detentan el 22.28 por ciento ha cambiado a decir que es “una inversión amigable y de largo plazo”, pero todo esto pudiera traducirse como “voy a seguir comprando todas las acciones disponibles hasta hacerme dueño de la empresa”.

Son ahora los tribunales franceses los que decidirán quién tiene la razón, si se debe de limitar el actuar de LVMH, inclusive forzándolo a deshacerse de parte de las acciones que ha comprado, o permitir que estos grandes rivales cada vez se acerquen más a formar un solo grupo.

Por lo pronto la familia que controla Hermes ha creado un fideicomiso para manejar el 50.2 por ciento de la empresa. Esta familia detenta en conjunto el 72 por ciento de la firma.