La agencia calificadora Standard and Poor’s (S&P) ratificó este martes la calificación de la deuda soberana de México dos niveles arriba de Grado de Inversión luego de las elecciones; sin embargo la perspectiva se mantiene negativa.

La calificadora ratificó la calificación de la deuda soberana de México de largo plazo en moneda extranjera de “BBB” y en moneda local en “BBB+”.

Indicó que las calificaciones en México se basan en las fortalezas y debilidades de su democracia que han generado estabilidad política y cambios regulares de gobierno en las últimas dos décadas.

Sin embargo, la perspectiva “negativa” indica la posibilidad de una baja de calificación durante el próximo año debido a un perfil fiscal potencialmente más débil, dados los riesgos provenientes principalmente de la petrolera estatal Pemex, de acuerdo con la agencia.

La calificadora destacó el proceso electoral de junio que mostró un sólido apoyo al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) quien, dijo, debería mantener una gestión macroeconómica cautelosa, con una deuda neta del Gobierno en torno a 48% del PIB, en los últimos tres años de su gestión.

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Luego del informe, el subsecretario de Hacienda de México, Gabriel Yorio, dijo que la decisión de la agencia de reiterar las notas soberanas era una buena noticia para el país.

“Beneficia a la economía mexicana en su totalidad al permitir acceso a financiamiento”, escribió en su cuenta de Twitter.

Este lunes, la agencia calificadora Moody’s consideró poco probable que el rumbo de la política macroeconómica y fiscal de México cambie luego del resultado de las recientes elecciones intermedias, en las que el partido Morena y sus aliados perdieron terreno en la Cámara de Diputados.

Moody’s mantiene la nota soberana de México en un nivel “Baa1” con perspectiva negativa.

Para este año, el Banco de México estima que la economía nacional tenga un rebote de hasta 7%, luego de que se registrara una caída histórica de 8.5% en 2020.

“La previsión para 2021 refleja tanto un mejor desempeño de la economía en el primer trimestre del año respecto de lo previamente anticipado, como la expectativa de que a partir del segundo trimestre la recuperación gradual se presente con un ritmo más elevado. Esto por el efecto de la fortaleza de la demanda externa, particularmente ante el cuantioso estímulo fiscal otorgado en Estados Unidos”, destacó Banxico a principios de junio.