Confusión con los nazis

● Ninguna faceta de la vida de Spies fue normal. Nació en 1921 y creció en un entorno modesto y problemático. Su padre pasó largas temporadas en hospitales psiquiátricos debido a que unas voces le decían que robara el dinero del banco en el que trabajaba. Al crecer, las deudas lo agobiaron rápidamente y desesperado se unió al Partido Nazi para hacer dinero. Al poco tiempo se dio cuenta de su error y regresó a su natal Eslovaquia.

Tours millonarios

● Después de más de tres años trabajando como guía turístico, Spies fundó su propia empresa de viajes que se encargaba de organizar un escape vacacional lleno de fiestas locas y excesos. Al comprar su propia aerolínea, Spies podía ofrecer viajes baratos, y con su experiencia en hacer fiestas, sus clientes pasaban dos semanas de hedonismo intenso.

Mujeriego exhibicionista

● Tomaba cualquier ocasión para hacer público su gusto por las mujeres, desde organizar orgías en el campo en su mansión, que tenía forma de nave espacial. Uno de los más grandes escándalos surgió cuando, en la premier de la película porno “Bordellet”, Spies tuve relaciones sexuales con una de sus protagonistas en medio de un restaurante repleto de reporteros.

Psicodelia hippie

● Al igual que en otras facetas de su vida, la experimentación con las drogas fue un asunto que exploró hasta sus últimas consecuencias. Fue fundador de la Sociedad Psicodélica en Escandinavia. El exceso de drogas lo hicieron una persona difícil de tratar, pero logró dejar la adicción y seguir con sus “vicios más saludables”, como el alcohol y las mujeres.

Celebridad

● Creó un programa de radio mediante el cual expresaba sus ideas a todos sus seguidores y dejaba ver su lado intelectual, que no era muy conocido. A los 61 años se casó por cuarta vez con una joven asistente de 20 años en una gran boda que rompió varios récord Guinness en su tiempo. Sin embargo, un año después murió por complicaciones del hígado, que no soportó más la carga de las fiestas y alcohol.