El futuro de México y el mundo pierde cada vez más brillo. Durante la presentación de su panorama económico, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) revisó a la baja sus pronósticos de crecimiento.

En ese sentido, el organismo espera que México crezca en el 2014 a una tasa de 2.9 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), cuando en noviembre pasado estimaban una expansión del 3.9 por ciento.

Este recorte de un punto porcentual en sus expectativas de crecimiento es de la misma magnitud al que realizó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público hace dos semanas cuando publicó un pronóstico de crecimiento que se encuentra entre el 2.2 y 3.2 por ciento.

De la misma manera, el Banco de México redujo a principios de mayo su expectativa a un intervalo de 2 y 3 por ciento.

Pero el país no se encuentra sólo en las malas noticias. La OCDE también informó ayer una reducción en su pronóstico de crecimiento mundial de 3.7 por ciento para ubicarlo ahora en 3.1 por ciento.

Entre las principales preocupaciones del organismo se encuentran los bajos niveles de inversión en el entorno internacional. Sin embargo, se espera que los bajos precios del petróleo y la recuperación de Estados Unidos ayuden a generar un estímulo económico.

Aunque México depende en gran parte de sus exportaciones petroleras, la OCDE afirmó que la aprobación de la reforma energética logró compensar en parte esta caída de ingresos. Además, el país que más se beneficia con el fortalecimiento estadounidense es México.

Problemas globales

La situación macroeconómica del mundo está en apuros, pero la OCDE tiene esperanzas de que esto termine en el corto plazo.

En el 2016 se espera que crezca el ritmo de crecimiento del PIB mundial a 3.8 por ciento. Entre los principales factores de cambio se encuentra la desaceleración de China que después de gozar tasas de crecimiento cercanas al 10 por ciento, el próximo año se espera que llegue tan sólo al 6.8 por ciento.

Por su parte, Estados Unidos tendrá un crecimiento en el 2015 de 2 por ciento, por debajo del 2.2 que registró en el 2014. Sin embargo, para el próximo año la OCDE espera que los estadounidenses aceleren su crecimiento para llegar a una tasa de 2.8 por ciento.

Mientras tanto, en México los economistas esperan que las reformas estructurales surtan efectos