El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la inflación en enero superó la aceleración esperada, después de que los precios al consumidor crecieran 0.86 por ciento, respecto al mes anterior.

Este aumento se debe, en gran medida, al incremento en los precios de los energéticos y de algunos alimentos.

La gasolina de bajo octanaje, gas doméstico LP y papa son algunos de los productos que impulsaron este proceso.

La aceleración de la inflación en enero disipan las expectativas de una reducción en la tasa de interés referencial del Banco de México (Banxico).

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El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un alza de 3.54 por ciento, respecto al 3.15 por ciento que registró en diciembre del año pasado.

Este resultado está por encima del 3.46 por ciento proyectado por analistas consultados por Reuters.

Por otra parte, la inflación subyacente interanual, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina algunos productos de alta volatilidad, subió 3.84 por ciento.

Este indicador también se encuentra ligeramente arriba del 3.82 diagnosticado para el mercado.

Desde mediados de diciembre pasado, el Banco de México mantuvo la tasa clave de interés en 4.25 por ciento, y dijo que la “pausa” tras un ciclo bajista de más de un año brindaba espacio para confirmar una trayectoria convergente de la inflación hacia su meta del 3 por ciento, más, menos ( +/- ) un punto porcentual.

En enero, los precios subieron 0.86 por ciento, mientras que el índice subyacente arrojó una tasa del 0.36 por ciento.