Tan sólo el saber que ya tenemos el pase a los Juegos Olímpicos para nosotros fue lo primordial y más importante” 
Greg RohEstratega de inversión de HMC Investment Securities

Samsung ha ampliado sus operaciones de control de daños después de que en agosto anunció que se retirarían del mercado más de 2.5 millones de Galaxy Note 7 por riesgo de explosión.

 

Ayer, la firma coreana decidió suspender la producción de este dispositivo y urgió a sus socios minoristas que dejaran de vender e intercambiar cualquier teléfono que ha sido llamado a revisión, ya sea original o reemplazado. Asimismo, pidió a sus clientes solicitar un reembolso o intercambio por otro modelo. 

 

“Nos mantenemos comprometidos en trabajar diligentemente con los autoridades reguladoras apropiadas para tomar todas las acciones que sean necesarias para resolver esta situación”, señaló la compañía a través de un comunicado.

 

Las ventas perdidas del Galaxy Note 7, el dispositivo de alta gama que estaba abocado a competir directamente con el iPhone de última generación, no representan el único costo de oportunidad para Samsung. Bloomberg reportó que el consenso de analistas estima que la firma gastará al menos mil millones de dólares para resarcir a los consumidores afectados.

 

Sin embargo, el costo más evidente yace en la erosión del valor de la marca Galaxy, uno de los pilares del liderazgo de Samsung en el mercado global de teléfonos inteligentes.

 

El director de The Competitive Intelligence Unit (CIU), Ernesto Piedras,  declaró que al detener la producción, Samsung le ha puesto un freno al deterioro de su imagen. Asimismo refirió que la medida evita la posibilidad de incurrir en alguna responsabilidad frente al consumidor.

 

No obstante, Piedras argumenta que esto genera una crisis dado que la firma se abstendrá de entrar a un segmento con altas tasas de crecimiento, que es el del teléfono inteligente de tamaño grande.

 

“Hoy está creciendo mucho el segmento de teléfonos inteligente (en México), tenemos 72 millones y prevemos cerrar el año con 82 millones”,  dijo el director de CIU, en entrevista con Reporte Indigo. 

 

“Para el 2018 debemos estar muy cerca del 100 por ciento de penetración”, agregó.

 

Larga factura

 

El primer diagnóstico de Samsung atribuyó el riesgo de explosión a una falla de calidad de uno de los proveedores de batería del Galaxy Note 7. La compañía determinó suspender su relación con este productor.

 

A más de un mes de que se tomó esta decisión,  las principales operadoras telefónicas de Estados Unidos y Australia decidieron suspender todas las ventas del Galaxy Note 7. A la par, las principales aerolíneas globales reiteraron la prohibición de este tipo de teléfonos inteligentes, luego de que uno de estos dispositivos forzó la evacuación de un avión de pasajeros en Estados Unidos.

 

“Es malo para la empresa, pero también para el consumidor porque Samsung es la marca con mayor penetración en América Latina; en México registra el 30% del mercado de teléfonos inteligentes”, señaló Ernesto Piedras.

 

Analistas consideran que ya no tiene sentido continuar produciendo el Galaxy Note 7. 

 

Greg Roh, estratega de inversión en HMC Investment Securities, dijo al portal Bloomberg;  “En lo que respecta al Galaxy S8, es importante que Samsung realice el lanzamiento en línea con el calendario establecido, cambiando su enfoque de investigación y desarrollo para atender las preocupaciones de seguridad.”

 

Durante la jornada de ayer, el precio de la acción de Samsung perdió más del 5 por ciento de su valor.