La caída de la libra refleja el incremento en las probabilidades de una salida de la UE

El referéndum que decidirá si el Reino Unido permanece en la Unión Europea (UE) ya tiene fecha: 23 de junio. Conforme se acerca el día de la votación, la incertidumbre crece y el mercado ya está dando cuenta de ello.

La libra esterlina llegó a perder 2.4 por ciento de su valor frente al dólar en la jornada de ayer. El tipo de cambio alcanzó su menor nivel desde marzo del 2009.

Esto ocurrió después de que Boris Johnson, el influyente alcalde de Londres, declaró que hará campaña abiertamente a favor de que su país salga de la UE.

El anuncio opacó el regreso de Bruselas del primer ministro británico, David Cameron, cuyo viaje tuvo el objetivo de negociar con sus contrapartes europeos una serie de reformas que volverían más viable la permanencia del Reino Unido.

Sam Hill, economista en jefe para Reino Unido de RBC Capital Markets, dijo a la cadena BBC que los movimientos del mercado reflejan el incremento en las probabilidades de una salida de la UE, las cuáles se volvieron patentes tras percibir una reacción política de los legisladores más dividida de lo que se esperaba. 

Sin embargo, Simon Smith, economista en jefe de la firma FxPro, considera que el mercado no prevé explícitamente que la salida signifique malas noticias para la economía de Reino Unido. Más bien los inversionistas están actuando con aversión al riesgo frente a la creciente incertidumbre.

Quieren quedarse

Independientemente de las razones que tomaron los inversionistas para liquidar sus posiciones en libras esterlinas, los hombres de negocios más prominentes del Reino Unido están profundamente preocupados por el resultado que pueda tomar el referéndum del 23 de junio. 

El diario Financial Times reporta que más de la mitad de los directores de las cien empresas más grandes del país firmarán una carta en la que harán público su apoyo a los esfuerzos de David Cameron para hacer que el Reino Unido permanezca en la UE.

La calificadora crediticia Moody’s emitió una nota en la que indicó que su postura sobre la deuda del país podría sufrir una rebaja si ocurre una salida de la UE: “Los costos económicos de una decisión de salir de la UE superan los beneficios que podrían obtenerse por ello”.

La firma de investigación Ipsos MORI pronosticó el 16 de febrero que el 54 por ciento del electorado votará a favor de la permanencia, frente a un 36 por ciento que optará por una salida.