La fantasía de la televisión se convirtió en una trágica realidad para Robert Durst, heredero de uno de los imperios inmobiliarios más importantes de Nueva York y acusado de homicidio en tres ocasiones.  Una serie documental de la vida de Durst, producida por HBO, obtuvo la confesión de asesinato que los policías y fiscales no pudieron conseguir en tres décadas.  Fuera de cámaras, pensando que el micrófono estaba apagado, Durst confesó.

Homicida exonerado

> Meses después de la muerte de Berman, Durst se mudó a Galveston, Texas, un lugar poco probable para encontrar a un multimillonario.  En el 2001 se encontraron partes de un cuerpo descuartizado en diferentes bolsas en la bahía de Galveston. Estos correspondían al cuerpo de Morris Black, el vecino de Durst. A pesar de aceptar su culpabilidad, el magnate fue sorpresivamente exonerado por un jurado.

Matrimonio misterioso

> En 1982, después de nueve años de matrimonio, su esposa Kathleen Durst desapareció. Severas acusaciones de homicidio recayeron sobre Robert Durst. Sin embargo, el cuerpo nunca apareció y las pruebas recabadas por los policías no fueron suficientes para incriminar al multimillonario. Una amiga suya, Susan Berman, lo apoyó durante ese momento y fungió como su vocera ante los medios de comunicación reafirmando su inocencia.

Excéntricamente frío

> La frialdad y el carácter sombrío de Durst se vuelven evidentes en The Jynx, en donde explica las muecas que utilizaba para hablar con el jurado, con la policía, ante las cámaras o ante un juez. Cuando se mudó a Galveston, se depiló las cejas y se hizo pasar como una mujer muda para escapar del acoso de la prensa. Además, fue arrestado en Pennsylvania por robar un sándwich. Al momento del arresto, llevaba consigo 38 mil dólares.

Televisión y tragedia

> Cuatro años después del suceso de Galveston, Durst accedió a colaborar con su testimonio para la película All the good things, basada en su vida.  La muerte ha rondado la vida de Durst desde su infancia cuando presenció la muerte de su madre, un posible suicidio en su mansión de Nueva York.  The Jynx, producida por HBO, retomó la tormentosa vida de Durst y será determinante para el futuro del magnate en un nuevo juicio.

Reincidencia sospechosa

> La amistad de Durst con Susan Berman, escritora e hija de un hombre involucrado con la mafia, perduró hasta el 2000, cuando la mujer fue encontrada muerta en su residencia de Beverly Hills. Nuevamente, las acusaciones de homicidio apuntaban a Durst. Después de años en los que se creía el caso cerrado, en el quinto capítulo de la serie documental sobre Durst, The Jynx, surgió una nueva prueba.