México podría ser protagonista en la relocalización de la producción de semiconductores que están impulsando potencias como Estados Unidos ante la crisis en la escasez de estos dispositivos.

Los también conocidos como microchips son indispensables para industrias como la automotriz y de telecomunicaciones pero gran parte de su producción está concentrada en países asiáticos, de hecho, desde Taiwán y Corea del Sur se distribuye la mitad de los semiconductores que se producen actualmente.

Esta semana México fue invitado formalmente por Estados Unidos para participar en un paquete de inversión multimillonario enfocado en la producción de semiconductores, esto en el marco de la segunda reunión anual de Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN) México-Estados Unidos.

El plan de Estados Unidos está concentrado en La Ley de Chips y Ciencia, que el presidente Joe Biden firmó en agosto de este año y busca enfocar una inversión histórica para aumentar la producción de semiconductores fabricados en ese país y atender las vulnerabilidades de la cadena de suministro para fabricar más dispositivos electrónicos.

Esta ley también se enfoca en impulsar la investigación científica, así como impulsar el liderazgo tecnológico de la nación dirigida por Biden.

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el desabasto de estos insumos ha suscitado una suerte de guerra entre las potencias del mundo en su búsqueda por aumentar significativamente la producción de estos aditamentos en sus propios territorios.

Hasta 2021, América del Norte fue la región más afectada por los problemas de suministro de los semiconductores debido a que las plantas productoras de los chips priorizan su distribución en Asia, seguido de Europa y tercer lugar en la región que comprende el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con datos de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

Llamado a invertir en semiconductores

Para asegurar que los microcomponentes que necesitan diversas industrias, se produzcan en América del Norte, las autoridades estadounidenses ya invitaron formalmente a México a participar en la cadena de suministro e invertir en esta relocalización. Una invitación que fue aceptada con gusto por las autoridades mexicanas.

“México le toma la palabra a los ofrecimientos que nos ha hecho Estados Unidos muy generosamente, porque hemos recibido la invitación de participar como socios, como aliados que somos, en diversas iniciativas que ha tomado la administración del presidente Biden, y que tienen que ver con semiconductores, han aprobado un paquete muy importante.

La geolocalización privilegiada de México, hace que tenga claras ventajas en el proceso de reconfiguración del comercio internacional que se intensificó desde el 2020. De hecho,  la actual administración anunció el pasado seis de julio que el BID otorgará una línea de crédito de 200 millones de dólares para facilitar la relocalización de las empresas extranjeras en cualquier parte de México aunque se dará prioridad a la región del Istmo.

Datos del BID apuntan que México tiene el potencial más alto para beneficiarse del proceso del nearshoring que podría generar potenciales ganancias hasta por 35 mil millones de dólares, equivalente a 2.66 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), derivado de nuevas exportaciones de mercancías.

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