Personas, mercancías y hasta sustancias prohibidas. El tránsito en los aeropuertos del país es cada vez más denso y asegurar tanto sus instalaciones en tierra como el tráfico aéreo es un elemento indispensable para la seguridad nacional.

Sin embargo, las acciones del Gobierno federal para integrar cambios y asegurar el funcionamiento adecuado de los aeropuertos del país aunque necesarias, siguen sin formar parte de un programa estratégico de atención y seguridad en estos espacios, advierte Fernando Gómez Suárez, analista de aeropuertos y aviación.

El pasado 28 de abril, la administración de Andrés Manuel López Obrador presentó ante la Cámara de Diputados una iniciativa para expedir la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano, además prepara un decreto para reducir el 29 por ciento de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

“El factor de la seguridad nacional es un tema relevante porque hay mucha movilización de mercancías, tráfico de personas y estupefacientes que se están movilizando a través de los aeropuertos mexicanos y ante esa detección el Estado mexicano ha determinado vigilar los aeropuertos, empezó por los puertos, siguió por aeropuertos y se va a seguir por carreteras y sistemas ferroviarios”
Fernando Gómez SuárezAnalista de aeropuertos y aviación

La liberación del tráfico aéreo en el aeropuerto de la Ciudad de México era uno de los objetivos principales de la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), antes base militar aérea de Santa Lucía. Sin embargo, a un mes y 12 días del inicio de sus operaciones se pronostica un largo periodo para que el tráfico aéreo se equilibre entre ambas instalaciones.

De acuerdo con declaraciones del subsecretario de transporte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Rogelio Jiménez Pons, el decreto establecería un tope de 48 a 50 vuelos por hora de los 62 que actualmente hay en el AICM, mismo que se elabora con el apoyo de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) y Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Senam).

En marzo de este año la AFAC emitió una declaratoria de saturación de pasajeros en los edificios del AICM misma que instruye a su coordinador de horarios para que revise y en su caso proponga la modificación de las bases generales para la asignación de horarios de aterrizaje y despegue en aeropuertos en condiciones de saturación, mismas que se establecieron en un máximo de 61 operaciones por hora.

“Es evidente que el aeropuerto está saturado todo el dia y la entrada en vigor del AIFA no ha contribuido en nada… es muy probable que reduzcan sus operaciones a 60 vuelos por hora, los otros vuelos tendrán que realizarse en otro aeropuerto, obviamente la opción es el AIFA y lo podrían hacer en el de Toluca o Puebla, pero no han configurado nada, el Gobierno federal debe de configurar cuál es el plano o estrategia para incorporar estos cuatro aeropuertos: el AIFA, Toluca, Puebla, con el de la Ciudad de México”, señala Gómez Suárez.

Cabe destacar que el AICM gestionó a 26.2 por ciento de los pasajeros nacionales e internacionales que utilizaron un aeropuerto en el país y 47.9 por ciento de la mercancía que se transportó por este medio de enero a marzo de 2022, de acuerdo con datos de la AFAC.

Dominio del espacio aéreo y de aeropuertos

En el caso de la iniciativa para expedir la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano, el Gobierno de la Cuarta Transformación busca garantizar el dominio pleno del Estado sobre el espacio aéreo, esto a través de una estrategia de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) para identificar e interceptar naves que transporten drogas, principalmente hacia Estados Unidos.

La iniciativa establece la creación del Sistema de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo Mexicano encabezada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en coordinación con los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam). En caso de detectar un vuelo clandestino los Seneam segregarían el espacio a las naves de la FAM, que tendrá prioridad para cumplir con su misión.

“El problema de todo esto es que se encuentre una cantidad suficiente de inspectores que puedan supervisar estas tareas, sobre todo en el plano de control de tráfico aéreo, porque ya en un par de veces nos han degradado a categoría dos como se encuentra actualmente la aviación mexicana y esta situación nos ha llevado a que durante 11 meses no poder incrementar rondas ni frecuencias a Estados Unidos”.

El Gobierno de la Cuarta Transformación busca garantizar el dominio pleno del Estado sobre el espacio aéreo, esto a través de una estrategia de la Fuerza Aérea Mexicana

En mayo de 2021 la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos informó al Gobierno de México que no cumplía con los estándares de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y en consecuencia procedía a reevaluar calificación de México. Esta decisión evidenciaba los limitados recursos técnicos, económicos y humanos con los que cuenta la autoridad náutica mexicana para vigilar el cumplimiento de la OACI relacionados con las licencias del personal técnico aeronáutico, las operaciones aéreas y aeronavegabilidad.

También puedes leer: Quedó demostrado que pueden operar tres aeropuertos al mismo tiempo, asegura AMLO