Estados Unidos cambió para siempre. Después de los ataques a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 9-11 la economía se paralizó.

A pesar de que, con el tiempo, las empresas y la actividad en el corazón financiero del país volvieron a la normalidad, aún son notables las secuelas que dejó el suceso.

El Center for Risk and Economic Analysis of Terrorism Events (CREATE) de la Universidad del Sur de California estimó pérdidas por el orden de los 123 mil millones de dólares basadas en el tiempo que tardaron los negocios afectados en reubicarse, así como en la disminución de la actividad de la industria aeronáutica que se extendió hasta 2003.

La conmemoración del 19º aniversario del atentado ocurrirá en una realidad compleja a causa de la pandemia. Este año se realizarán ceremonias con estrictas medidas de distanciamiento social en las que participarán funcionarios de alto nivel.

El presidente Donald Trump y su rival demócrata en la próxima contienda por la Casa Blanca, Joe Biden, acudirán a un evento en el Monumento Nacional del Vuelo 93 en Pensilvania.

El vicepresidente Mike Pence estará presente en dos actos: en la plaza conmemorativa del 11-S y otro en una esquina cercana al World Trade Center. El repique de campanas en Manhattan también se mantendrá, así como la guardia de honor.

Sin embargo, los familiares de las víctimas no realizarán el tradicional homenaje anual en el que se reunían en el memorial y nombraban a las víctimas. Este año los mensajes serán pregrabados y se transmitirán en línea durante las ceremonias.

El Museo y Monumento del 9-11 abrirá sus puertas después de seis meses y durante el sábado recibirá al público en general con breves visitas y estrictos protocolos sanitarios.

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