Bien dicen muchos que si se tiene el dinero, las crisis son tiempos para comprar activos.

Un millonario en Michigan parece haber tomado el consejo a pulso, pues aprovechó las circunstancias del estado de la economía para hacerse de todas las casas que se encontraban en “foreclosure”, es decir bajo juicio hipotecario, en su estado.

Se trata de Bill McMachen, según reporta Fox News, un empresario local y ex vendedor de yates quien compro 650 propiedades en manos del Condado de Macomb porque sus dueños originales no habían podido pagar los impuestos correspondientes.

El empresario, aparentemente sorprendido, relata que obtuvo una “oferta que nadie más pudo haber obtenido”.

Sin embargo, muchos que estuvieron presentes en la subasta, llevada a cabo en el condado al norte de Detroit, no estuvieron de acuerdo con el desenlace.

Antes de las ofertas, el condado anunció que se podrían comprar todas las propiedades como un paquete y solo por la cantidad de los impuestos que se debían, unos 4.8 millones de dólares aproximadamente.

Es decir, poco más de 7,300 dólares por propiedad, una ganga como pocas otras.

Los que esperaban comprar propiedades separadas no contaban con tal cantidad de dinero y vieron esfumarse sus oportunidades en cuestión de segundos, cuando la única oferta, la de McMachen, ganó.

El descontento

Los ciudadanos tampoco acabaron muy contentos, pues el condado vendió muy baratas las propiedades.

De acuerdo a Fox News, un contratista canadiense se quejó de la decisión del condado de empaquetarlas, pues su grupo estaba dispuesto a ofrecer de tres a cuatro veces más por las mismas propiedades, solo que de manera individual.

El tesorero del condado argumenta que había propiedades que ningún inversionista hubiera querido, por lo que solo algunas hubieran obtenido precios más altos, pero el condado se hubiera quedado con muchas otras.

Por su parte, el nuevo dueño de las cientos de propiedades aclaró que está en toda la disposición de vender y que incluso dejaría a los clientes ver el interior de estas, cosas que el condado no permitía.

Además, aclara que serán a precios cercanos a “los de subasta”.

En respuesta a ello ha recibido cientos de correos electrónicos de personas interesadas.

Finalmente, aquellas propiedades que no pueda vender, las donará a organizaciones civiles.