El acuerdo alcanzado con Rusia para reestructurar la deuda es un respiro para Venezuela, que tiene pendiente una tarea mayor de refinanciamiento del pasivo global con los acreedores privados.

El pago a los tenedores rusos es vital ya que la petrolera estatal rusa, Rosneft tiene el derecho de reclamar a la firma Citgo (subsidiaria de PDVSA en Estados Unidos) como colateral.

“El alivio de la deuda provisto a la República en la reestructuración de sus pasivos permitirá asignar fondos para el desarrollo económico del país”, indicó un comunicado del Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa.


“El alivio de la deuda provisto a la República en la reestructuración de sus pasivos permitirá asignar fondos para el desarrollo económico del país”

Comunicado

Ministerio de Finanzas de la Federación Rusa

La operación facilita mejorar la solvencia del deudor, aumentar las posibilidades de que todos los acreedores recuperen más temprano los préstamos otorgados a Venezuela, explicó el documento.

El convenio permite a Caracas hacer pagos “mínimos” a Moscú en los próximos seis años.

El gobierno en Caracas no pagó a Rusia después de un acuerdo el año pasado para reestructurar la deuda de 2011, lo que amplió el monto de 53 mil 900 millones de rublos (849 millones de dólares) en los ingresos presupuestarios que esperaba Moscú en 2017.

Las deudas de Venezuela con Rusia están regidas por el llamado Club de París, que es un grupo de acreedores que maneja los préstamos a los gobiernos, y que lo ubica en una categoría separada de los bonos que el régimen chavista está buscando renegociar con los acreedores privados.

Pagar y negociar

Al margen del acuerdo con Rusia, la preocupación sobre la capacidad de pago de Venezuela crece en la medida que los negociadores financieros de Maduro y su petrolera estatal comenzaron a posponer, desde octubre pasado el pago de los intereses, y alargando por más de 30 días permitidos las transferencias a los inversionistas.

Sin embargo, la agencia Reuters citó un twitter que PDVSA transfirió los recursos para cubrir los intereses pendientes por el bono al 2027, sin precisar el día que inició el envío de los recursos. 

El pago de intereses debió  hacerse a más tardar el lunes, cuando era el vencimiento del plazo máximo de la petrolera para cumplir con el compromiso, agregó el medio, según fuentes consultadas.

Apenas el martes, la calificadora Standard & Poor´s rebajó la nota de la deuda de PDVSA a “default selectivo”, luego que los acreedores no recibieron el pago de intereses del bono al 2027. Esta acción ocurrió cuando el lunes degradó la calificación de la deuda soberana.

En twitter, la petrolera estatal informó que “fueron realizados con éxito” los pagos por la amortización del capital del título 2017 que venció este mes así como del bono al 2020.

“Las autoridades probablemente seguirán haciendo los pagos diferidos de cupones en su propio cronograma mientras exploran opciones con los tenedores de bonos”, indicó el grupo Eurasia, en un reporte a clientes.

El informe precisó que la tardanza en el pago refleja la mala gestión y las severas restricciones de liquidez junto con problemas con los intermediarios financieros.

El presidente venezolano ha descartado un default de su deuda y para demostrarlo reportó ayer el inicio de la transferencia de unos 200 millones de dólares para cumplir el pago de intereses de los bonos al 2019 y 2024.

“Nuestro gobierno sigue cumpliendo sus compromisos”, expuso el gobierno venezolano en twitter, que está en medio de un proceso de reestructuración de deuda al que convocó Maduro.

3,000

Millones de dólares fue la reestructura de deuda entre Venezuela y Rusia

200

Millones de dólares fue la transferencia que inició el gobierno de Maduro para cumplir el pago de intereses de los bonos al 2019 y 2024