La revista internacional The Economist puso en portada al presidente de China, Xi Jinping, bajo la premisa de que hasta Donald Trump lo ha descrito como “el hombre más poderoso, probablemente” que China haya tenido en cien años.

The Economist le da la razón a esta y a otra declaración de Trump que hizo en la que dijo que Jinping era el líder más poderoso del mundo.

La publicación economista considera que la economía China es aún la segunda en tamaño para Estados Unidos y su ejército, “aunque ganando músculo rápidamente”, en comparación.

“Estados Unidos es aún el país más poderoso, pero su líder es más débil en casa y menos efectivo en el extranjero que cualquiera de sus antecesores”, señala The Economist.

Por otro lado advierte que no habrá que esperar de Xi que cambie China o el mundo “para bien”.

Xi Jinping

El hombre se presenta a sí mismo como un apóstol de la paz y amistad, “una voz de la razón en un mundo caótico”.

No olvidar que en Davos, el presidente prometió a esta élite global que él sería un “campeón” de la globalización, del libre mercado y del acuerdo del cambio climático firmado en París. A todos los reconfortó.

los instintos de Xi son tan no-liberales como los de su contraparte Rusia creyendo que al dar un poco de “permisividad” política, demostraría su ruino y la de su régimen.

¿Por qué? De acuerdo con el The Economist, porque el destino de la Unión Soviética lo aterroriza aún, así como las consecuencias. Sin embargo, esto podría mermar la riqueza de China de lo que debería y un lugar más sofocante para vivir.

“Los abusos de los derechos humanos han empeorado con el Sr. Xi, con apenas un murmullo de quejas de otros líderes mundiales”, indica el reportaje.

La publicación da una advertencia final: que este hombre, uno de los más poderosos, cometa tantos abusos es también una receta para “el comportamiento arbitrario en el extranjero”, si se considera que el gobierno de Trump está retrocediendo y creando un “vacío en el poder”.

“El mundo no quiere un Estados Unidos aislacionista o una dictadura en China. Por desgracia, puede obtener ambos”, finaliza.