Continua la mano dura de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) en su política monetaria para contener la inflación que está impactando fuertemente al país, pero también a nivel mundial.

Por cuarta ocasión consecutiva el Comité Federal de Mercado (FOMC, por sus siglas en inglés) decidió aumentar su tasa de referencia, en esta ocasión en tres cuartos de punto porcentual para dejarla en un rango de entre 2.25 y 2.50 por ciento. Con este aumento la tasa alcanza su mayor nivel desde diciembre de 2018.

“La inflación sigue siendo elevada lo que refleja los desequilibrios de la oferta y la demanda relacionados con la pandemia, el aumento de precios de los alimentos y la energía y presiones de precios más amplias… el Comité está muy atento a los riesgos de inflación”, advierte el FOMC en el comunicado en donde se informa el aumento de la tasa, una decisión adoptada de manera unánime.

Jerome Powel, presidente de la FED, anticipó que podrían continuar los aumentos del rango objetivo de la tasa, pero en todo caso el ritmo de esos aumentos seguirá dependiendo del comportamiento de la inflación y la evolución de las perspectivas de la economía.

“Nuestro enfoque general es utilizar nuestras herramienta para equilibrar mejor la demanda con la oferta a fin de reducir la inflación a nuestra meta del dos por ciento y mantener bien ancladas las expectativas de inflación de largo plazo”, señaló Powel en su declaración posterior al anuncio de decisión de política monetaria.

Cabe recordar que el objetivo de la FED es lograr el máximo empleo y un rango de inflación del dos por ciento a largo plazo.

De acuerdo con el análisis de Monex, el tono del comunicado de la FED y la conferencia posterior encabezada por Powell se mantuvieron hawkish.

Se conoce como “tono hawkish o de halcón”, cuando el banco central aumenta las tasas de interés e impulsa la política monetaria restrictiva que se enfoca en reducir la cantidad de dinero del país con el objetivo de contener la inflación, aunque con ello se corre el riesgo de frenar el crecimiento económico.

En contraste está el “tono dovish o de paloma”, que se enfoca en la reducción de tasas de interés y una política monetaria expansiva que impulsa la reactivación económica de un país a través del aumento de la cantidad de dinero y con ello el estímulo a la inversión y reducción del desempleo.

Escenario de recesión por inflación

Durante la conferencia de prensa posterior al anuncio de política monetaria, Powell dijo que no considera que la economía estadounidense se encuentre en recesión en este momento.

“No creo que Estados Unidos se encuentre en una recesión y la razón es que hay muchas áreas de la economía que están actuando muy bien y claro señalaría al mercado laboral. Como lo mencioné, es cierto que el crecimiento está desacelerando por razones que entendemos, el crecimiento fue extraordinariamente alto el año pasado, 5.5 por ciento, esperábamos que el crecimiento fuera más lento ahora”, señaló Powell.

Enfatizó que para dar paso a una disminución sostenida de los precios es necesario que la actividad económica disminuya su ritmo de crecimiento, además de “cierto debilitamiento del mercado laboral”.

El índice de precios al consumidor de Estados Unidos aumentó 9.1 por ciento durante junio respecto al año anterior de acuerdo con datos del Departamento de Trabajo publicados ayer 13 de julio.

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